Historia Ángel agricultor EbroSe llama Ángel y es un agricultor de 81 años de la provincia de Zamora. Su historia es de esas entrañables y emotivas, como la historia de Ebro. Conserva todavía dos tractores Ebro de los años 60 y 80 y ahora conduce un Ebro S800. “Se nota que está hecho para durar”, dice sobre el nuevo SUV español.En una pequeña localidad de la provincia zamorana, en lo que ahora llaman la España vaciada, aunque más bien habría que decir olvidada y maltratada, debido a las políticas dirigidas a acabar con el sector primario, vive Ángel.Tiene 81 años y toda una vida dedicada a la agricultura. Su relación con la marca Ebro comenzó hace más de 50 años, cuando adquirió un Ebro 160D que aún hoy sigue funcionando sin ningún tipo de problema, casi como el primer día. Aquel fue el primer tractor que entró en la finca familiar y, desde entonces, Ángel ha vivido toda una vida acompañada por el rugido constante y fiel de sus tractores.Ángel y Ebro, un vínculo de más de medio siglo Después llegó otro de la serie 8000, ya en los años 80, cuando a la marca le quedaba poco tiempo de vida, ya que cesaría la producción en 1987. El nuevo tenía más potencia y mayor rendimiento para afrontar las nuevas exigencias del campo. En la actualidad, Ángel sigue utilizando sus dos tractores Ebro: el 160D para trabajos en parcelas más pequeñas y el 8000 en lugares más amplios o con peor orografía. En todo este tiempo, nunca se ha visto obligado a cambiar ni desprenderse de sus vehículos. “Con mantenimiento, cariño y piezas cuando hace falta, estos tractores no fallan. Son de otra época, pero siguen haciendo el trabajo a día de hoy con la misma suavidad y fiabilidad de siempre”, asegura con una mezcla de orgullo y cariño mientras pasa la mano por la chapa envejecida pero firme del 160D.Por eso, cuando hace unos meses su nieto le enseñó que Ebro volvía al mercado, Ángel no se lo creyó del todo. “Ebro vuelve, pero no con tractores: con coches”, le dijo. Claro que la nueva Ebro no tiene nada que ver con la actual, y no porque ya no fabrique tractores y otros vehículos pesados, sino porque llega de la mano de una marca china, Chery, uno de los gigantes de la automoción en el gigante asiático.En cualquier caso, Ángel tuvo la oportunidad de conocer el nuevo Ebro S800, el SUV más grande que ofrece la marca, con siete plazas y un motor turbo de 1.6 litros y 147 CV. Un vehículo moderno, equipado con todos los elementos que demanda hoy el público, pensado para la carretera, para familias y para un uso cotidiano que poco tiene que ver con los surcos de la tierra. Del tractor a un SUV moderno Ángel no tardó en interesarse: “Me picó la curiosidad. Si han vuelto, pensé, será con algo bueno. Y acerté”. Hoy, el Ebro s800 comparte espacio con los dos tractores en la nave agrícola. Es el coche que Ángel usa a diario para moverse por la comarca, hacer gestiones, visitar a los nietos o ir al médico. El cambio fue natural. “Parece mentira que sea de la misma marca”, comenta, “pero cuando lo conduces, entiendes que sí lo es. Hay algo en la forma en que responde, en lo robusto que se siente, que te recuerda al espíritu de antes”.El S800 sorprendió a este agricultor zamorano acostumbrado al rugido y las vibraciones por su suavidad, el confort de marcha, el espacio interior y la sensación de seguridad que transmite. Asegura que incluso su hija, que nunca fue muy amiga de los coches grandes, se ha sentido cómoda llevándolo: “Se nota que está hecho para durar, pero también para agradar. Como si hubieran aprendido mucho en estos años, sin perder lo esencial”, afirma.Una marca que ha dejado huella en varias generaciones de españoles Historias como la de Ángel no son sólo emotivas, también son el reflejo de una marca que ha dejado una huella profunda en varias generaciones y que ahora, tras su relanzamiento, quiere volver a ocupar un lugar en la vida cotidiana de las personas. Muchas veces es bonito volver atrás en el tiempo, dependiendo de cómo haya sido ese pasado. En este caso, es como volver a aquel primer amor de juventud, el primer día de Reyes que recuerdas, la primera vez que fuiste al estadio a ver a tu equipo, la primera vez que te pusiste al volante de un coche.El caso de Ángel conecta dos mundos que rara vez se encuentran: el de la agricultura tradicional y el de la movilidad actual. Y lo hace a través de una fidelidad que se ha mantenido intacta con el paso del tiempo.El Ebro S800 no viene a sustituir a sus tractores, sino a convivir con ellos, cerrando el círculo. Es, en palabras de Ángel, “una manera de seguir siendo Ebro, pero ahora también en carretera”. Y lo dice con la convicción de quien sabe que no muchas marcas pueden acompañar a una misma familia durante más de 50 años.