El punto de vista europeo hace que, dentro del mundo del automóvil, se den por hechas ciertas características relativas a tecnología, control de emisiones o seguridad, pero esos estándares no son comunes a todas las regiones del mundo. Un ejemplo claro de ello está dentro de la misma Europa, pero fuera de la UE, con un coche que lleva medio siglo a la venta y que hasta ahora no tenía algo tan básico como un airbag para el conductor: el Lada Niva. El versátil todoterreno se lanzó al mercado en 1977 y, como si se hubiera introducido en ámbar, ha llegado hasta el presente sin recibir apenas cambios. Su actualización más importante llegó en 2020, pero no trajo consigo apenas modificaciones, y ahora le llega el turno a una nueva puesta al día que tampoco es exagerada, pero que ha llamado la atención por la incorporación de un elemento a todas luces básico. Los cambios principales se encuentren en el habitáculo. El titular de todos ellos es que ahora tiene un airbag para el conductor, algo que ocurre gracias a un cambio de volante, que ahora es el mismo que utiliza el Lada Granta, un sedán más moderno que tiene dentro la bolsa de aire. Es algo que en Europa se considera imprescindible, pero sin lo que los conductores del Niva han circulado durante casi 50 años. La renovación del habitáculo es, probablemente, la más importante de su historia y es que, aunque en términos generales sigue siendo un interior anticuado, con mucho plástico y botones analógicos, por primera vez incorpora en la consola central una pantalla táctil de grandes dimensiones. También hay otras mejoras menores, como es una aislamiento acústico y térmico optimizado, un sistema de climatización y aire acondicionado con un filtro para la cabina y cambios en la botonería y los interruptores. Otra prueba que deja claro que el Lada Niva es un coche de otra época es el hecho de que una novedad en esta actualización es que tiene por fin cierre centralizado. No solo eso, también utiliza por fin la misma llave para las puertas y el motor, algo que lleva siendo la norma desde hace décadas en la industria. Visualmente es el mismo pequeño todoterreno de siempre, sin aportar muchas modificaciones a la puesta al día de 2020 salvo por la incorporación de una entrada de aire en el capó y unas nuevas llantas de 18 pulgadas que presentan un acabado bitono. El motor del Lada Niva ahora es más potente Lada también ha incorporado tres mejoras al Niva en el aspecto mecánico. La más relevante atañe al motor, que pasa de ser un 1.7 a tener una cilindrada de 1,8 litros, ya que es el bloque que utiliza el Lada Niva Travel. Esto mejora su rendimiento hasta los 90 CV y 153 Nm de par máximo, lo que supone una ganancia de 7 CV y 24 Nm. A pesar de ser más potente, la tecnología de la que dispone le permite rebajar el consumo en un 30% respecto al propulsor previo. Lada Niva La segunda tiene que ver con la suspensión. Se ha desplazado la barra estabilizadora hacia adelante, algo que la firma apunta que hace que aumente el confort en orden de marcha y permite que aumente la precisión en la conducción. Por último, se han incorporado discos de frenos ventilados, lo que mejora el rendimiento y la capacidad de detención del vehículo. El actualizado Lada Niva se ha dejado ver en un evento de Avtovaz, pero la compañía todavía no lo ha presentado de manera oficial. Se espera que lo haga a lo largo de este año y que antes de finales de 2026 comience su comercialización.