Charles Leclerc celebra su boda con uno de los Ferrari más icónicos de la historia: un coche de los años 50 de más de 10 millones de euros La nueva temporada de Fórmula 1 está a punto de arrancar. Este fin de semana tendrá lugar el primer Gran Premio en Australia, a pesar de las complicaciones que está habiendo para llegar debido al conflicto en Oriente Medio. Una vez empiece el Mundial, los pilotos van a tener pocos días libres entre carrera y carrera, y por eso Charles Leclerc ha aprovechado bien la última semana sin F1. El monegasco no ha querido perder el tiempo antes de que arrancase la nueva campaña, y el fin de semana previo al GP de Australia ha decidido casarse en secreto. El piloto de Ferrari ha hecho oficial así su unión con la que era su novia, la influencer Alexandra Saint Mleux. Lo han hecho en Mónaco, como no podía ser de otra manera, y con un guiño muy especial a la marca del Cavallino Rampante. La boda en secreto de Charles LeclercJusto una semana antes de que arranque el Mundial de F1, uno de los pilotos que estará en la lucha por hacerse con el título 2026 se ha casado. No ha sido una boda por todo lo alto, sino que han optado por algo discreto, y ha sido una ceremonia que ha pillado por sorpresa a todos, pues a pesar de que ya aseguraron hace unos meses que estaban prometidos, la fecha del enlace se mantenía en secreto. La última semana antes de que empiecen las carreras, Charles y Alexandra han decidido casarse.El casamiento ha sido en Mónaco, donde nació el actual piloto de Ferrari. Lugar donde consiguió también un triunfo histórico en su carrera de casa en el año 2024. Ahora, vuelve a añadir recuerdos imborrables a su lugar de origen con la celebración de su boda. El corredor condujo el día del enlace por las mismas carreteras por las que se impuso hace dos temporadas con su monoplaza rojo.Hay muchos supersticiosos, y fanáticos de Ferrari ansiosos de volver a vivir una victoria en un campeonato del mundo, que tras la boda de Charles Leclerc han sacado varias teorías. La primera de ellas es color claro que ha elegido el monegasco para este día, pues recuerda a la forma en la que se casó Michael Schumacher en 1995. El alemán se casó ese año, y esa misma temporada consiguió su segundo título mundial de F1. Los 'tifosi' se preguntan si este será el año del primer campeonato de Leclerc. Leclerc no se olvidó de Ferrari ni el día de su bodaTanto Charles como Alexandra fueron los principales protagonistas de este día, pero es imposible que no se te vayan los ojos con el Ferrari 250 Testa Rossa que condujeron tras oficializar su enlace. El piloto de la escudería italiana condujo por las calles del Principado de Mónaco, junto a su mujer de copiloto, uno de los modelos más icónicos de la marca.El piloto monegasco es un gran amante de los coches, y más aún de los Ferrari. Pero en esta ocasión no ha optado por uno de los modelos más modernos de su colección, sino por un automóvil clásico. Concretamente, es el primer modelo que llevó el mítico apellido que más tarde han llevado nuevos coches del catálogo de la firma italiana. No podía faltar la presencia de la firma del Cavallino Rampante en el día más importante de la vida del piloto monegasco. Además, ha elegido esta pieza del año 1957, la cual es todo un icono del mundo de las carreras. Tanto es así que tiene en su palmarés triunfos icónicos como los logrados, hasta en tres ocasiones, en las 24 horas Le Mans y en los Mundiales de Resistencia. Con el traje puesto y recién casado, Leclerc se puso al volante de este modelo que esconde bajo el capó un motor V12 de tres litros de cilindrada y desarrolla una potencia de 300 CV. Además de ser un modelo clásico de hace cerca de 70 años, también es un modelo muy limitado, pues solo se produjeron un total de 33 unidades. Esto hace que el coche que ha conducido Charles Leclerc el día de su boda no sea nada barato, pues está valorado en 11,4 millones de euros, pero en algunas subastas ha rozado los 40.Un día imborrable para Charles Leclerc y Alexandra Saint Mleux, que lo completaron paseando por Mónaco subidos en este icónico automóvil. El monegasco no se olvida de Ferrari ni en el día de su boda y se ha puesto al volante de uno de los modelos más icónicos de la historia de la marca. El problema es que no tendrán tiempo para celebrar, pues el '16' ya está con la mente puesta en el GP de Australia de este fin de semana.