El nuevo s700 HEV introduce una motorización híbrida convencional en un segmento donde esta tecnología ya domina las ventas en España. Con esta nueva versión s700 HEV, el fabricante completa la oferta del SUV compacto y pasa a cubrir las tres etiquetas medioambientales de la DGT —C, ECO y CERO— dentro de una misma familia. El movimiento responde a una tendencia clara del mercado. Los híbridos no enchufables han ganado terreno en España en los últimos años por su equilibrio entre consumo, precio y facilidad de uso. Frente a los eléctricos puros o los híbridos enchufables, no dependen de la infraestructura de recarga y permiten acceder a zonas de bajas emisiones, lo que explica su creciente peso en las matriculaciones. El nuevo Ebro s700 HEV arranca en 34.990 euros en su versión de acceso y alcanza los 37.490 euros en el acabado superior. Con estas cifras, Ebro sitúa al s700 HEV en una zona competitiva dentro del segmento de SUV compactos electrificados, donde el factor precio sigue siendo determinante. Un sistema híbrido pensado para el uso real El Ebro s700 HEV adopta un esquema híbrido convencional en el que conviven un motor de gasolina y dos motores eléctricos asociados a una transmisión específica. En la práctica, el sistema prioriza el uso del motor eléctrico en ciudad y en fases de baja carga, mientras el motor térmico entra en funcionamiento cuando se requiere mayor potencia o para mantener la eficiencia en carretera. El bloque de combustión es un 1.5 turbo de nueva generación adaptado a este tipo de sistemas. Funciona bajo ciclo Miller, una solución habitual en mecánicas híbridas por su capacidad para reducir el consumo. Según la marca, alcanza una eficiencia térmica del 44,5 %, un dato elevado dentro de su categoría. En conjunto, el sistema desarrolla 224 CV y 295 Nm de par, cifras que sitúan al modelo en la media alta del segmento. Sobre el papel, acelera de 0 a 100 km/h en 8,7 segundos y firma un consumo homologado de 5,7 litros cada 100 kilómetros. Más allá de los datos, la clave de este tipo de motorizaciones está en su funcionamiento en condiciones reales. La batería, de pequeña capacidad (1,83 kWh), no busca ofrecer autonomía eléctrica prolongada, sino apoyar al sistema en momentos puntuales y recuperar energía en frenadas. Esto permite mantener consumos ajustados sin alterar la experiencia de uso del vehículo. Hasta 900 kilómetros de autonomía Uno de los argumentos habituales de los híbridos convencionales es su autonomía. En este caso, el Ebro s700 HEV se aproxima a los 900 kilómetros con un solo depósito, una cifra que lo sitúa en línea con sus principales rivales y refuerza su carácter de vehículo polivalente. Este enfoque resulta especialmente relevante en un contexto en el que una parte del mercado sigue mostrando reticencias hacia la electrificación total, ya sea por precio o por limitaciones en la red de recarga. Base técnica y equipamiento El modelo está construido sobre la plataforma T1X, una arquitectura compartida dentro del grupo industrial al que pertenece la marca y preparada para diferentes tipos de propulsión. Este tipo de bases permite ajustar costes y acelerar el desarrollo, algo habitual en la industria actual. En el interior, el s700 HEV incorpora un planteamiento tecnológico alineado con lo que se espera en el segmento. Destacan las dos pantallas de 12,3 pulgadas, el sistema multimedia con procesador de alto rendimiento y la conectividad inalámbrica. También incluye un sistema de control por voz que permite gestionar distintas funciones del vehículo.