El 'motor de agua' rompe esquemas: tiene 410 CV, inyección de hidrógeno y encendido de alta velocidad y gira a 6.500 rpm La industria del motor se está devanando los sesos para conseguir desarrollar motores que sean más limpios pero que, a poder ser, sigan siendo “motores”. La combustión parece tener los días contados, pero todavía hay esperanza si en lugar de quemar gasolina o diésel convencionales, quema combustibles sintéticos… o hidrógeno.Cuando se piensa en hidrógeno, se piensa en pilas de hidrógeno, es decir, coches eléctricos a su manera. Sin embargo, es una materia que puede utilizarse como combustible, una vía que lleva tiempo explorando Toyota, pero a la que también se han sumado otros actores, siendo uno de los que ha conseguido resultados más llamativos AVL RACETECH.La compañía ha creado un motor de combustión interna alimentado por hidrógeno, un prototipo que ha demostrado poder obtener cifras de rendimiento comparables a las de motores de competición tradicionales. El objetivo de este proyecto es en demostrar que una combinación de hidrógeno y soluciones técnicas innovadoras puede ofrecer altas prestaciones sin emisiones directas de carbono, una nueva tabla de salvación para los motores de combustión interna (ICE).Se trata de un motor turbo de dos litros de cilindrada que utiliza hidrógeno como único combustible, diseñado y construido por el departamento de deportes de motor de AVL en colaboración con HUMDA Lab. Lo que hace particularmente llamativo a este motor es que, a diferencia de muchos motores H2-ICE (hidrógeno de combustión interna) anteriores que operaban con una mezcla pobre de aire y combustible y rendían cifras discretas de potencia, ha alcanzado 410 CV (301,7 kW) a 6.500 rpm en pruebas de banco de potencia y 500 Nm de par máximo que están disponibles entre las 3.000 y 4.000 rpm. Esta combinación de potencia y par sitúa al motor en una zona de rendimiento muy competitiva incluso para estándares de carreras actuales, lo que muestra que es una tecnología viable para este fin.Una de las claves de este rendimiento es el uso de una inyección de agua inteligente en el sistema de admisión de aire, algo que le ha valido que se refieran a él como “motor de agua”, aunque como es lógico no es agua lo que quema.Esta técnica tradicionalmente se ha utilizado en motores de alto rendimiento para rebajar las temperaturas de combustión y evitar que se produzcan detonaciones prematuras que pueden dañar los componentes internos. Al inyectar agua adicional en el flujo de aire, se logra un efecto de enfriamiento en la cámara de combustión, permitiendo que el hidrógeno arda de forma más controlada y eficiente. Este método, combinado con un turbocompresor específicamente diseñado y una relación aire-combustible optimizada, permite que el motor no dependa de una mezcla excesivamente pobre de combustible y aire, como suele suceder en otros diseños de hidrógeno, lo que deriva en un rendimiento mayor del habitual.En concreto, hablamos de una potencia específica de aproximadamente 205 CV por litro (150 kW por litro), que es especialmente relevante porque muchos motores de competición modernos de gasolina alcanzan cifras similares, lo que refuerza la idea de que el hidrógeno puede competir con los combustibles fósiles si se aplican soluciones de ingeniería adecuadas. Paul Kapus, director de desarrollo de motores de encendido por chispa, y líder del proyecto, explica: “A finales de 2022, anunciamos por primera vez que trabajaríamos en un motor de competición de dos litros propulsado por hidrógeno con combustión estequiométrica e inyección de agua PFI. Nuestros objetivos eran 500 Nm de par motor y una potencia de hasta 300 kW (potencia específica de 150 kW/l). Nos enorgullece haber podido validar estas cifras en el banco de pruebas”.El siguiente paso en la hoja de ruta de AVL es llevar este concepto más allá del banco de pruebas y probar el motor en un vehículo real en pista de competición, para verificar su comportamiento en condiciones reales de carrera. Será la siguiente validación crucial para determinar si la tecnología puede ser viable no sólo en pruebas aisladas, sino en entornos competitivos de verdad.Ellen Lohr, directora de Motorsport AVL, expone: “Los resultados obtenidos con nuestro motor de competición H2 confirman que podemos ofrecer un paquete extremadamente competitivo con esta tecnología. El objetivo de AVL RACETECH es liderar el automovilismo hacia un futuro sostenible. Con el desarrollo del primer motor de competición desarrollado bajo nuestra propia marca, un H2-ICE de alto rendimiento, hemos dado un paso más hacia esta visión”.Hay que tener en cuenta que, además de su aplicación en deportes de motor, el desarrollo de motores H2-ICE de alto rendimiento puede tener repercusiones en sectores industriales. Por ejemplo, puede utilizarse en maquinaria pesada o generadores para conseguir que sean más limpios.