Fracaso en las solicitudes para ser Guardia Civil de Tráfico, según una de las asociaciones más importantes de guardias civiles Desde hace algunos años, la falta de agentes de tráfico pone en riesgo la seguridad vial. Más, incluso, que superar en 20 km/h el margen para adelantar en carreteras secundarias, una medida que se ha demostrado inútil. Una de las asociaciones más importantes del cuerpo lamenta el fracaso en las solicitudes para ser Guardia Civil de Tráfico.La Guardia Civil atraviesa un momento complicado en esta área, porque se están quedando sin personal. Al menos, así se ha visto en el último curso, que ha sido un auténtico fracaso.Según explica la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), el cuerpo atraviesa una situación especialmente preocupante en una de sus especialidades históricas."La Agrupación de Tráfico, que durante años fue el buque insignia del Cuerpo, ha dejado de resultar atractiva para los guardias civiles, como demuestran los datos del último curso de especialidad", afirman.Fracaso en las solicitudes para ser Guardia Civil de TráficoEl pasado 8 de agosto, el Boletín Oficial de la Guardia Civil publicó la convocatoria del curso de especialidad de Tráfico en el que se ofrecían 200 plazas presenciales para motoristas y 150 para investigación de siniestros. En total, 350 puestos.Sin embargo, cuando arrancó el curso el pasado 12 de enero, solamente iniciaron la formación 47 agentes, de los cuales 37 motoristas y diez especialistas en investigación de siniestros. A día de hoy, únicamente permanecen 34 alumnos motoristas, lo que evidencia aún más la falta de interés real por esta especialidad.Son datos que inquietan a AUGC, porque consideran que los profesionales no tienen ningún tipo de interés por integrarse en esta especialidad clave. Hay varios motivos que explican esta situación, según explica la asociación."Uno de los principales factores que explica esta falta de interés es la ausencia de un sistema de turnos homogéneo, fijo y garantizado para todos los efectivos de Tráfico", se quejan desde AUGC.Según detallan, actualmente existe una disparidad de criterios inaceptable entre unidades: mientras en algunos destinos se aplica un turno 6x5 (MMMTTN), en otros se mantiene el 5x4 (MMTTN), claramente perjudicial para la conciliación.A esto se suma que la mayoría de las unidades carece de un turno fijo, lo que impide planificar la vida personal y familiar y genera una permanente incertidumbre.Esta situación supone una discriminación interna entre guardias civiles de la misma especialidad y una clara desventaja frente a otros cuerpos policiales que disfrutan ya del turno 6x6.Bajos sueldosSin embargo, el tema de los turnos no es el único problema que aleja a los agentes de la Guardia Civil de la especialidad de Tráfico. El tema económico también entra en juego, como subrayan desde la AUGC.Desde hace años, los Guardias Civiles de Tráfico arrastran la promesa incumplida de una subida de la productividad O3, anunciada en 57 euros mensuales, una cantidad claramente insuficiente si se compara con el incremento del coste de la vida y la subida generalizada de precios de los últimos años.Pero lo peor es “que ni siquiera esa subida se ha materializado, manteniéndose una situación de bloqueo y abandono absoluto", señala la agrupación.La tasa de mortalidad más alta del cuerpoAunque lo más grande de todo, más allá de las cuestiones relativas a los turnos y bajos salarios, es la alta peligrosidad del servicio, que hace que la sección de Tráfico sea tan poco atractiva y, en consecuencia, muy pocos quieran formar parte de ella.La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil tiene la tasa de mortalidad más alta del cuerpo, porque los agentes están constantemente expuestos al riesgo en carretera. De hecho, desde la fundación de la especialidad en 1959, 345 agentes han perdido la vida en acto de servicio.Y sin olvidar la excesiva carga burocrática, especialmente en la elaboración de atestados. La falta de interés por la especialidad de Tráfico no es sólo un problema interno, sino que tiene un impacto directo en la seguridad vial, en la prevención de accidentes y en la atención a los siniestros en carretera.Resulta obvio: al haber menos efectivos en la carretera, hay menos vigilancia del tráfico y menos disponibilidad para acudir a un punto donde se haya registrado un accidente o cualquier emergencia.Además, los pocos que hay están peor motivados y con condiciones laborales deficientes, lo que supone un deterioro del servicio que acaba afectando directamente a la ciudadanía.