Hace mucho que China dejó de ser un ente independiente en materia del motor y ahora, con su presencia cada vez más extendida, cada vez que anuncia un cambio de normativa o regulación sobre el sector, el resto del mundo presta atención. Si hace unos días sorprendía con su decisión de prohibir los tiradores de las puertas enrasados, ahora ha decidido ir a por un elemento que va a perjudicar bastante (aunque no solo) a Tesla y Elon Musk: los volantes tipo ‘yoke’.El movimiento forma parte de la nueva oleada de regulación de seguridad vial que hay en el país, pero ha sido uno de los puntos que más titulares ha generado porque baraja la posible prohibición de este tipo de volantes a partir de 2027. La medida se basa en un borrador de nueva norma nacional, identificado como GB 11557-202X, publicado por el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China (MIIT) y que reemplazará al antiguo estándar vigente desde 2011 sobre los mecanismos de dirección en los vehículos. El aspecto más discutido del borrador es la eliminación de todas las disposiciones técnicas relacionadas con los volantes de tipo “yoke” o de medio volante, también llamados “half-steering wheels”. Bajo la nueva normativa, todos los vehículos nuevos que busquen la aprobación para su venta a partir del 1 de enero de 2027 deberán usar volantes tradicionales de forma circular completa que cumplan con los nuevos procedimientos de ensayo. Esto es suficiente para reducir algo las alarmas, porque los vehículos que circulen por sus calles ya con un volante de este tipo, podrán seguir teniéndolo, la prohibición solo afectará a coches nuevos. Esto, además, no supondría mucho problema para marcas como Toyota o Lexus, ya que solo lo ofrecen en contados modelos y de manera opcional, pero sí afectaría algo más a Tesla.El cambio, sin embargo, no es una campaña contra Musk y su empresa, si no que los reguladores del MIIT explican que la razón principal detrás de la medida es la seguridad en caso de choque. Según datos citados en el texto del borrador, hasta un 46% de las lesiones de conductores en accidentes están relacionadas con problemas con el mecanismo de dirección, incluyendo impactos secundarios contra el volante o el salpicadero durante colisiones graves. La lógica de la norma indica que un volante tradicional, con un aro completo, ofrece una superficie continua y mayor amortiguación entre el conductor y la parte delantera del vehículo si este se proyecta hacia adelante en un choque, ayudando a impedir que el cuerpo pase por encima del aro hacia el conjunto del salpicadero o la columna de dirección. Además, con la nueva normativa se exigirían ensayos de impacto en 10 puntos específicos alrededor del borde del volante, incluidos algunos en la parte superior del aro que simplemente no existen en diseños de tipo “yoke”, lo que directamente hace que estos volantes no puedan cumplir con los requisitos de seguridad planteados por el país. El MIIT también alude a riesgos potenciales relacionados con la implantación de airbags: debido a la forma no convencional de los volantes tipo “yoke”, el despliegue de la bolsa de aire podría no ser el ideal, además de que hay preocupación porque las piezas rígidas del volante pudieran acabar convirtiéndose en proyectiles o fragmentarse al activarse el airbag.Hay que tener en cuenta que el reglamento no menciona explícitamente la palabra “prohibición” en ningún momento, pero el resultado práctico es equivalente ya que los volantes que no tienen un aro completo no cuentan con todas las partes necesarias para aprobar el proceso de homologación. Así, este tipo de diseño se vuelve prácticamente imposible de aprobar a partir de 2027, porque la estructura y geometría de un volante con forma “yoke” no permite realizar las pruebas de impacto requeridas. China ofrecerá un periodo de transición de aproximadamente 13 meses para los modelos que ya han sido aprobados y están actualmente en venta, lo que permitirá a los fabricantes ajustar el diseño y equipamiento para mantener la comercialización de sus vehículos. A pesar del revuelo que ha causado el borrador con la nueva normativa, la realidad es que su impacto efectivo va a ser mínimo. Casi ningún fabricante ha optado por incorporar este tipo de volantes a sus coches y, los que lo han hecho, casi siempre ha sido en forma de extra, así que basta con eliminar esa opción de su catálogo. Todos los coches que pueden montar un ‘yoke’ también están disponibles con uno estándar, así que no tienen problema para ofrecerse solo con el segundo.