Frenadas sin líquido y con máximo control; el último invento de BremboLos coches de tracción trasera más asequibles y divertidosLos 22 mejores coches que aún ofrecen cambio manualSi pensamos en un país europeo que se salga de los cánones, Suiza es siempre uno de los que se te viene a la cabeza. No pertenece a la Unión Europea, posee un régimen fiscal que aún sigue siendo ventajoso frente a sus países vecinos -apoyado en la fuerza de sus bancos- y, en lo que nos toca a los amantes de los coches, castigan las infracciones de tráfico con multas astronómicamente caras y, de no ser por la última decisión de su consejo federal, aún tendrían prohibidas las carreras en circuito.No, no es ninguna broma: tal y como revela una información de RacingNews365, el pasado miércoles el gobierno del país helvético anunció que, a partir del próximo 1 de julio, podrán celebrarse este tipo de eventos, poniendo fin a una prohibición que ya duraba la friolera de 71 años, y cuyo origen tiene que ver con uno de los momentos más oscuros en la historia de los deportes de motor.Le Mans 1955 y el accidente que conmocionó al mundoEl 11 de junio de 1955, todo el mundo tenía claro que Mercedes-Benz se llevaría la victoria en las 24 Horas de Le Mans. Venían de hacer doblete en la Mille Miglia con Stirling Moss como ganador y Juan Manuel Fangio como segundo clasificado general, dejando buena cuenta de la superioridad -casi insultante- de su 300 SLR. Aquí, ambos astros compartirían el volante, dejando la segunda unidad a la pareja formada por el francés Pierre Levegh y el estadounidense John Fitch, y una tercera al alemán Karl Kling y el francés André Simon.Land vehicle, Vehicle, Car, Classic car, Race car, Sports car, Automotive design, Coupé, Antique car, Classic, Sin embargo, el protocolo de salida típico de aquellas Le Mans -correr hasta el coche, sentarse, arrancar y salir- le jugaría una mala pasada al viejo 'Chueco': el pomo del cambio de su Mercedes se quedó enganchado a su pantalón, perdiendo unos segundos preciosos que regalaron la ventaja inicial al Jaguar D-Type de Mike Hawthorn y al Ferrari 121 LM de Eugenio Castelotti, sus dos máximos rivales.Pero, Fangio siendo Fangio -como nunca dejaría de serlo-, comenzó en aquella primera hora de carrera una remontada meteórica, llegando a formar un único 'tren bala' plateado al unirse a los otros dos 300 SLR de Levegh y Kling, con el francés tirando de él por rebufo y el alemán guardándole las espaldas. La ventaja de Jaguar comenzaba, así, a desvanecerse poco a poco, pero al precio de elevar la tensión de la carrera a unos límites peligrosos.Le Mans 24 Hours : The Cars During The RaceEs en la vuelta 35 cuando todo sucede: Desde el box de Jaguar intentan hacer parar a un Hawthorn que encara la recta principal mientras dobla a otro coche, sin prestar atención. Cuando el británico se da cuenta, sólo puede hacer un brusquísimo cambio de trazada hacia su derecha y pegar un gran frenazo para alcanzar la calle de boxes.24 horas de Le Mans 1955Esa maniobra deja vendido al Austin Healey que estaba doblando y cuyo piloto, amateur y con un coche mecánicamente inferior, no puede frenar y no tiene más remedio que esquivar al D-Type echándose de nuevo al lado izquierdo de la recta. El mismo lado por donde ya vienen lanzados los tres Mercedes, liderados por Pierre Levegh.Le-mans-1955-tragedia-portada-esquire-1560194302Sin tiempo ni manera de reaccionar, el 300 SLR de Levegh golpea al Austin Healey, que ejerce en el impacto como una rampa que catapulta al Mercedes por los aires, llevándolo a caer directamente sobre las primeras -y abarrotadas- tribunas de la recta principal, en una siniestra y sangrienta avalancha que comienza con vueltas de campana -una de las cuales proyecta a Levegh fuera del coche, matándolo en el acto- y termina con una explosión y un virulento incendio, cuando lo que queda del Mercedes se estrella contra el hormigón del segundo grupo de gradas.Entre el primer impacto, el incendio, la explosión y los restos del Mercedes que salieron proyectados a gran velocidad a resultas de esta última, fallecieron un total de 84 personas incluido el propio Pierre Levegh. Aún a día de hoy, este terrible accidente sigue siendo la mayor tragedia en toda la historia de las competiciones del motor. Pocas horas después, Mercedes-Benz retiraría oficialmente de la carrera sus otros dos coches, anunciando además el fin de todos sus programas de competición. Una reacción lógica y consecuente con el momento, que marcaría el futuro de la firma de Stuttgart por décadas.ABB FIA Formula E Championship 2019 - Swiss E-PrixPero las reacciones al accidente de Pierre Levegh en Le Mans no se quedaron ahí. En el caso de Suiza, su gobierno de entonces puso fin al Gran Premio que venía celebrándose desde 1934 en el circuito urbano de Bremgarten por considerarlo "una actividad demasiado peligrosa para los espectadores", prohibiendo de paso la disputa de carreras en circuito. Una prohibición de más de siete décadas que sólo pudo burlar la Fórmula E en 2018 y 2019 -por ser carreras de coches eléctricos, un vacío legal-, y que ahora ve su fin.