George Russell y Max Verstappen, con el Mercedes y el Red Bull en Japón.Vaya por delante que no era la invención del siglo que les diera una ventaja radical en clasificación en comparación con el resto de motores. Se medía en centésimas, pero, al fin y al cabo, era una ventaja. Por eso, y según informa de The Race, la FIA ha actuado contra el truco que Mercedes y Red Bull estaban utilizando en los primeros grandes premios, sobre todo en la sesión de clasificación, y que consistía en eludir una regla en cuanto a la reducción de la potencia eléctrica al final de las rectas.El caso es que en lugar de reducir gradualmente esa potencia a 50 kW por segundo como establecen las normas, Mercedes y Red Bull podían mantenerla al máximo el mayor tiempo posible. ¿Cómo? Aprovechando que la regla permite no tener que cumplir con ese requisito de reducción si el MGU-K se apaga por razones técnicas para evitar daños en la unidad de potencia. Un truco que les daba una ventaja de 50 a 100 kW en un breve espacio de tiempo, más de centésimas que de décimas.Lo cierto es que costaba definir las razones legítimas del uso de esa norma y la FIA, ante el posible partido que estaban sacando Mercedes y Red Bull de ello en una competición que se decide por milésimas, ha zanjado el asunto con una medida disuasoria: si el MGU-K se apaga, se bloqueará durante un minuto. De ese modo, se evita hacerlo por completo en carrera, aunque así quizá no acaben del todo con el problema en clasificación. De hecho, parece que ambos equipos apagaban directamente el MGU-K tras una vuelta rápida.Sin embargo, tendrán motivos para no volver a hacerlo así. El primero, de fiabilidad, porque al hacer eso en Japón se vieron problemas en algunos de sus coches en su camino de regreso a boxes o tras un intento de vuelta rápida. Y el segundo, porque la FIA estará vigilante para que se haga un uso adecuado de la norma y no permitirá que se utilice para problemas que no sean legítimos, algo que pueden comprobar fácilmente al analizar la telemetría de un monoplaza al término de cualquier sesión.La FIA tomó riendas en el asunto en Suzuka antes meterse en el parón de abril, pero este truco ya se conocía desde que el Mundial debutó en Australia. Según el portal británico, Ferrari preguntó a la Federación por ello al detectarlo, además de para comprobar su legalidad, porque estaban evaluando si adoptar la solución para su SF-26 si no la tumbaban. Pero visto lo visto, se puede descartar ese camino. Más bien serán Mercedes y Red Bull quienes tengan que respetar los límites igual que el resto. ¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí