El día en el que el Jarama volvió a ser el epicentro del automovilismo mundial gracias a la Fórmula E y Pepe Martí La Fórmula E llegaba al circuito madrileño del Jarama con una misión clara: hacerse un hueco en el mercado español, y tras un fin de semana en el Cupra Raval Madrid E Prix, podemos concluir que la categoría eléctrica ha logado su objetivo.La competición fundada por dos españoles, Alberto Longo y Alejandro Agag, llevaba varios años rondado la idea de un E Prix en España, y ha sido en 2026 cuando la Fórmula E ha llenado las gradas del Jarama para otorgarnos una de las mejores carreras de la duodécima temporada hasta el momento.Más allá del resultado deportivo con la victoria de Antonio Félix Da Costa (Jaguar TCS Racing), seguido de su compañero de equipo Mitch Evans y Pascal Wehrlein con su Porsche completando el podio, el E Prix de Madrid se ha llevado algo más importante todavía: el mayor recibimiento de una carrera de la categoría eléctrica en sus 12 años de historia.Las expectativas eran máximas para el circuito de la capital, que no albergaba un evento de estas magnitudes desde el último GP de Fórmula 1 hace ya 45 años. A pesar de la notable presión añadida, el circuito del Jarama ha sido un punto de encuentro en el que aficionados del motorsport, medios de comunicación, marcas y la Fórmula E han logrado extraer grandes aspectos positivos.Pepe Martí, Cupra y el Jarama: las claves del Cupra Raval Madrid E PrixLa primera cita con público para la Fórmula E aquí en Madrid no ha sido una casualidad en 2026. A pesar de que Alberto Longo ya tenía su país de origen en el mapa cuando se creó la categoría eléctrica, el propio cofundador admitió durante el fin de semana que faltaban una serie de aspectos clave que aseguraran a la Fórmula E que España tenía ese atractivo económico y competitivo.Los primeros pasos se dieron con la llegada de Cupra Kiro. El equipo con base española aterrizó en la categoría 100% eléctrica en la temporada pasada y, junto al apoyo del Grupo Seat, comenzaron a asfaltar lo que sería el primer E Prix en Madrid.Tras una temporada de calentamiento, el equipo amarillo fosforito reforzó su estrategia nacional fichando al joven Josep María (Pepe) Martí, que recién terminaba su travesía en Fórmula 2, y generaba ese atractivo que a mucha gente convenció para engancharse a la Fórmula E.Con un equipo y piloto español, solo faltaba encontrar el circuito, y con el Madring aún en borradores, el histórico Jarama fue escogido como el escenario ideal para albergar esta cita en la categoría eléctrica. El trazado madrileño guarda en su asfalto multitud de memorias, de todo tipo de categorías, que este fin de semana volvieron a ser recordadas por muchos de los aficionados allí presentes.Durante el pitwalk, que estuvo abierto al público durante unos 45 minutos, un padre le numeraba a su hija a todos los pilotos que había visto ganar en este mismo circuito, y la de veces que venía a él con sus amigos. A pesar de que puede entenderse como una conversación llena de nostalgia, refleja, por otro lado, la nueva oportunidad de futuro del Jarama con la categoría eléctrica, y quien sabe con otras más.De hecho, la cita en el Jarama para la Fórmula E fue una de las mayores sorpresas de la temporada, puesto que la categoría eléctrica se caracteriza por correr en circuitos urbanos, muy cercanos al centro de las ciudades y con una distancia entre los muros que retan las habilidades de cualquier piloto.No obstante, durante una rueda de prensa celebrada durante el fin de semana, Longo explicaba que una de las bases de la categoría es la constante evolución, y tras los test de 2024, tanto equipos como pilotos se enamoraron del circuito madrileño, así que no dudaron en estudiar cómo sería una carrera en este trazado.Sobre esto mismo se les preguntó a los pilotos durante todo el fin de semana, a lo que Oliver Rowland, actual campeón de la Fórmula E y piloto de Nissan, respondía así: “Este circuito será uno de los más interesantes de la temporada, es un trazado rápido en el que puedes arriesgar en cada curva y será un auténtico reto este fin de semana”.Junto a ello, el piloto de la firma japonesa añadía que, aunque no suelen correr en este tipo de circuitos, esta puede ser una gran oportunidad para seguir ampliando el calendario de la categoría eléctrica con el paso de los años.Los aficionados, el verdadero termómetro del éxito del Cupra Raval Madrid E PrixMás allá de lo que pueda decir la organización, equipos o pilotos, es innegable que el poder de los aficionados en este tipo de eventos deportivos es la clave. Si algo no gusta se hará saber, pero la respuesta de los fans aquí en Madrid ha superado cualquier expectativa marcada durante el fin de semana.La Fórmula E así lo confirmaba días previos a la carrera: todas las entradas ya estaban vendidas, y 30.000 aficionados iban a llenar los rincones del circuito madrileño la jornada del sábado, en el que tuvo lugar tanto la clasificación como la carrera.No obstante, el éxito no solo se puede medir en el número de asistentes, sino también en las acreditaciones a medios de comunicación. Según la organización, más de 200 personas no pudieron conseguir pase de periodista, ya que habían superado la capacidad permitida. Solo hizo falta ver la sala de prensa para saber la cantidad de medios que no quisieron perderse la cobertura del E Prix de Madrid.A pesar de que el resultado de Pepe Martí (P9) no acabó como esperaba el equipo de Cupra Kiro, que casi se sube al tercer escalón del podio con su otro piloto Dan Ticktum, que finalizó en cuarta posición, la verdadera victoria se vivió fuera de la pista.Ya no solo lo dicen los medios de comunicación nacionales, ni los aficionados presentes en el circuito o los casi 200.000 espectadores españoles que lo vieron a través de los canales oficiales, sino la propia Fórmula E.Para la categoría eléctrica, este fin de semana ha supuesto un punto de inflexión en diversos sentidos y esperan volver al circuito madrileño en futuras temporadas, logrando un mayor apoyo y seguimiento de la Fórmula E de los seguidores españoles.Aunque la categoría eléctrica es aún un gran rechazo para muchos fans de automovilismo pues califican a los monoplazas como “lavadoras con ruedas”, la Fórmula E cada vez gana más audiencia, y así lo reportan los datos. En la actualidad, es la competición que más está creciendo en audiencias y redes sociales, a medida que se asientan los equipos, el rendimiento de los pilotos es mayor y el espectáculo está asegurado.En pleno transcurso de su duodécima temporada, la Fórmula E ha descubierto en Madrid una nueva oportunidad de crecimiento. Si bien es cierto que el factor Pepe Martí y Cupra no se debe pasar por alto, la categoría eléctrica ha logrado la repercusión suficiente como para hacerse un nombre en el panorama deportivo español.Por el momento, la próxima carrera en Berlín será clave para la Fórmula E para conocer a ciencia cierta si el aficionado español que vio el E Prix de Madrid sigue consumiendo la categoría eléctrica el resto de la temporada. Ahora, Longo y Agag solo pueden celebrar que el Jarama se ha rendido a los pies de la categoría que fundaron en 2014.