Tener cualquier problema con el coche nunca es una buena noticia, ya sea un accidente, una avería, un robo o cualquier otro imprevisto. Todas esas situaciones suelen ir acompañadas de gastos y dudas sobre quién debe hacerse cargo de ellos. Muchos conductores confían en que su póliza les respalde, pero no siempre está claro cuándo tiene que pagar el seguro y en qué casos no es así.Conocer a fondo qué situaciones cubre el seguro puede evitar más de un disgusto cuando surge un contratiempo. Aunque cada conductor firma un contrato y puede haber ciertas excepciones particulares, el experto en seguros Pablo López Alos ha explicado a través de un vídeo qué cubren por norma general las pólizas a todo riesgo y qué no. El experto en seguros Pablo López aclara si la póliza cubre los gastos si te quedas sin gasolina, te roban o conduces sin ITVNo lo cubre Los seguros están diseñados para cubrir accidentes, pero no infracciones graves o incluso delitos. Por eso, no dan respaldo al conductor si conduce bajo los efectos del alcohol, ya que estaría aumentando deliberadamente el riesgo de accidente. De hecho, si causa daños a terceros, el seguro tendrá que pagar a la víctima, pero lo más seguro es que después reclame todo el dinero al infractor. Tampoco cubre las consecuencias de conducir por encima de los límites de velocidad, ya que es una infracción cometida personalmente por el conductor, ni las de circular sin ITV, que se considera una infracción del contrato y, en caso de accidente por culpa de un fallo mecánico, el seguro puede argumentar que la ITV hubiese detectado el problema. Una situación particular es la siguiente: si te roban el coche o lo que haya en su interior porque te lo has dejado abierto, el seguro no pagará nada. Y es que dejar las puertas sin cerrar es una negligencia que se utiliza para asumir que el conductor no ha tomado las medidas necesarias para evitar el hurto. Si por el contrario es un robo con fuerza, las aseguradoras sí suelen indemnizar a la víctima. Qué casos cubre Los seguros sí cubren todos aquellos gastos derivados de errores cometidos por los conductores que no se consideren infracciones graves o deliberadas. Por eso, Pablo López Alos asegura que dan respaldo en supuestos como saltarse un stop y provocar un accidente, atropellar a una persona, romper un retrovisor sin querer o chocar con otro coche. También cubre los gastos si un pasajero se lesiona en el accidente o si el propietario recibe un golpe y el otro conductor se da a la fuga, ya que, aunque no haya a quién reclamar, las pólizas cubren los daños personales. Por otro lado, el experto en seguros comenta que si te quedas sin gasolina, habrá casos en los que el seguro respalda al conductor si tiene contratada asistencia en viaje, pero no lo hará si recibe una multa por apurar el depósito.