Luz verde al puente colosal de 160 metros, dos carriles de 3,5 metros, paseo peatonal y dos arcos gemelos de hormigón para no penetrar en el río Sever España está muy lejos de los récords de países como China con un puente de más de 20 km, dos islas artificiales y ocho carriles, pero empieza a dar los primeros pasos con una nueva macroconstrucción. La localidad de Cedillo, en Cáceres, va a vivir una enorme transformación. Extremadura por fin se conectará con el municipio portugués de Montalvão con un enorme puente con una carretera de dos carriles.Este municipio fronterizo pretende unir de manera más rápida Extremadura con Portugal cruzando el río Sever. El megapuente de 160 metros permitirá a los conductores que cambian de país a diario ahorrar hasta 85 km. Una inversión de 24 millones de eurosLa Cámara Municipal de Nisa (Portugal) y la Junta de Extremadura se van a encargar de financiar el proyecto. El puente internacional sobre el río Sever tendrá un coste de 24 millones de euros para unir dos pueblos fronterizos de unas de las zonas más despobladas de la Península Ibérica.La obra consiste en construir un puente de 160 metros con dos carriles de 3,5 metros, protecciones laterales y un espacio peatonal. El diseño es simple con dos arcos gemelos de hormigón, lo que evitará colocar pilares en el cauce del río Sever.El megapuente se unirá con un nuevo corredor de 700 metros en el lado portugués que se conectará con la carretera portuguesa EM1139. El puente internacional sobre el río Sever unirá por fin la localidad de Montalvão, en el municipio portugués de Nisa, con Cedillo, en la comarca extremeña de Valencia de Alcántara. La Agencia Portuguesa de Medio Ambiente (APA) ha dado la luz verde a este proyecto el pasado mes de febrero. La Declaración de Impacto Ambiental (DIA) es favorable y el proyecto de construcción del puente sigue adelante sin imprevistos.Una mejor conexión de las áreas despobladas El puente que cruza el río Sever pretende dar un impulso a unas de las regiones más despobladas de la Península Ibérica. Esta macroconstrucción mejorará el transporte transfronterizo, el acceso a servicios básicos y aumentará la actividad económica de la zona. Antes de la construcción del puente entre Montalvão y Cedillo, los conductores tenían que realizar un recorrido de 85 km para cruzar la frontera, no era una opción viable para trayectos diarios. El nuevo puente que unirá España y Portugal permitirá realizar el mismo trayecto entre ciudades fronterizas en apenas unos minutos, lo que se traduce en un ahorro de combustible, pero sobre todo de tiempo.