La carrera más caótica del año: las 12 horas de Bathurst terminan con un fortísimo accidente entre dos coches y el atropello de un canguro a 250 km/h La Fórmula 1 es la máxima categoría del automovilismo y, aunque haya ciertos pilotos descontentos con el nuevo reglamento como es el caso de Max Verstappen, siempre es la disciplina que más focos se lleva en el mundo del motor de competición. Pero este fin de semana ha tenido lugar otra prueba mítica y no es ni más ni menos que las 12 horas Bathurst.Para los que no conozcan dicha prueba, se trata de una carrera de resistencia celebrada en Australia, concretamente en el circuito de Mount Panorama, y en esta se enfrentan tres pilotos por equipos con coches de producción y GT. Esta edición ha finalizado con la victoria de la firma Mercedes-AMG, pero pasará a la historia por ser una de las pruebas de coches más accidentadas de la historia.Un canguro atropellado en plena carreraEn el trazado australiano han tenido lugar el pasado fin de semana una serie de infortunios que han dejado con el corazón en un puño a más de un participante y espectador allí presente. A pesar de los distintos accidentes, la mejor noticia de todas es que los pilotos involucrados pudieron salir por su propio pie de sus respectivos vehículos sin tener que lamentar daños muy graves.El primer incidente de gran calibre sucedió en la recta Conrod donde los pilotos superan los 250 km/h, pues a dicha velocidad pasaba por allí Christopher Mies con su Ford Mustang GT3 cuando impactó contra un canguro que se había metido en la pista. Puede parecer algo insólito, pero si tiramos de hemeroteca, no es la primera vez que en esta prueba se cuelan estos animales en mitad de la carrera. El impacto fue fortísimo, arrancó el parabrisas del coche del participante y terminó con la vida del canguro. El piloto alemán quedó totalmente en shock, pero más tarde pudo hablar con la prensa allí presente para comentar lo sucedido: "Sí, me alegro de estar aquí ahora mismo hablando con vosotros. Obviamente, fue un impacto muy, muy fuerte a una velocidad muy alta, así que sí, me alegro de estar aquí ahora mismo".A su vez quiso destacar la seguridad del Mustang que estaba preparado para un impacto de tal calibre y le hizo salir ileso. Además, explica que no tuvo capacidad de reacción, pues nadie le avisó de la presencia del animal en la recta: "En el momento en que vi al canguro, fue cuando lo golpeé, así que no hubo ninguna advertencia previa, no vi ninguna bandera amarilla ni nada, así que creo que simplemente se despertó y empezó a correr. Y, sí, yo estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado".Fue un golpe muy fuerte y acabó con la vida del animal, y Christopher Mies se llevó un gran susto que le durará un par de días: "Tenía los ojos llenos de sangre y vísceras del canguro, así que tuve que limpiármelos primero porque no tenía ni idea de dónde estaba". Tuvo que tirar su casco y toda su ropa que quedaron totalmente manchados y el piloto se mostró triste por no haber podido completar la prueba para su equipo. Otro accidente escalofriante El otro choque que dejó impactados a los espectadores fue en el que estuvieron involucrados el Mercedes de Aaron Walker y el Porsche de Zelger. Ambos pilotos están bien, pero dejaron una imagen muy impactante en esta interrumpida edición de las 12 horas de Bathurst.El primero de los mencionados iba liderando la carrera, a poca distancia de sus perseguidores que intentaban seguirle la pista. Aaron Walker iba a máxima velocidad cuando en una curva topó con el coche de la firma de Stuttgart del otro corredor. Este se encontraba totalmente parado y cruzado en mitad de la pista después de un accidente. El choque fue fortísimo y acabó con el Mercedes ardiendo, pero ambos pudieron salir de sus respectivos vehículos por su propio pie. Estos no fueron, ni mucho menos, los únicos accidente que hubo. Pero en lo estrictamente deportivo, a pesar de haber hasta ocho coches de seguridad, la carrera pudo terminar. Esta edición tan interrumpida acabó con la victoria de Maro Engel, Mikaël Grenier y Máxime Martin en representación del Mercedes-AMG Team GMR. Mientras que el segundo lugar fue para Dorian Boccolacci, Anders Fjordbach y Kerong Li que corrían para High Class Racing. Por último, el podio lo acabó cerrando un viejo conocido de MotoGP como es Valentino Rossi y sus compañeros Augusto Farfus y Raffaele Marciello con el Team WRT. Tras muchas interrupciones con el coche de seguridad, la mítica prueba puso punto y final hasta el año que viene.