Fábricas de coches chinos en España, esto es lo que hay y lo que se sabe hasta ahora La industria del automóvil en España atraviesa una nueva fase marcada por la llegada de fabricantes chinos, que ya no se conforman con vender coches en Europa, sino que buscan producirlos directamente en el continente. En este contexto, España se ha convertido en uno de los principales destinos para estas inversiones, con varios proyectos en marcha y otros en fase de estudio. ¿Cuál es el estado actual de las fábricas de coches chinos en España?El proyecto más avanzado es el liderado por Chery. El fabricante chino ha apostado por España como puerta de entrada industrial a Europa a través de Ebro, aprovechando el pasado español de la marca. Se ha establecido en la antigua planta de Nissan en la Zona Franca de Barcelona, donde ya se ha iniciado una primera fase de ensamblaje de vehículos procedentes de China. Y es que la estrategia de Chery contempla dos etapas: inicialmente, el ensamblaje de coches a partir de kits, para posteriormente evolucionar hacia una producción completa en suelo español. Este proyecto no solo supone la reindustrialización de una planta clave para el sector, sino que prevé tener un peso importante en la industria: busca alcanzar una producción de hasta 100.000 vehículos anuales a corto plazo, para finales de 2027, llegando más adelante hasta las 200.000 unidades.Además, dentro del grupo Chery no solo se fabrican los modelos de Ebro, si no también de fabricantes hermanos, como son Omoda y Jaecoo, que ya han confirmado que empezarán a producir los Omoda 5 tanto en su versión eléctrica como de combustión, el Jaecoo 7 y el Jaecoo 5 EV en el mismo lugar.Este modelo híbrido, que combina desarrollo chino con producción local, no es algo exclusivo de Chery y Ebro, si no que es una estrategia de implantación que muchas compañías chinas quieren llevar a cabo en Europa.Otro caso relevante es el de Santana, que representa un enfoque distinto, pero igualmente significativo. La histórica marca andaluza ha vuelto a la actividad industrial en Linares con el apoyo de socios chinos tras décadas desaparecida. La nueva etapa de Santana incluye producción tanto de vehículos completamente importados como ensamblados localmente, con el objetivo de reactivar el tejido industrial de la zona y generar empleo. Por el momento solo se fabricarán en la Santana Factory en Linares, Jaén, los Santana 400 PHEV y 400D, que son las versiones híbrida enchufable y diésel del mismo pick-up.Otra marca china que va a fabricar sus coches en España es Leapmotor. Como parte de Stellantis, utilizará sus instalaciones en Figueruelas, Zaragoza, para producir sus modelos de cero emisiones, empezando por el Leapmotor B10, este mismo año.Hasta ahí las que ya están operando o han confirmado que comenzarán sus operaciones en breves, pero a todas ellas es posible que se sume una lista bastante amplia de fabricantes que también están interesados en establecerse en nuestro país.Uno de los nombres más destacados es BYD. Aunque todavía no ha confirmado una planta en España, sí ha mostrado interés en instalar una fábrica en Europa y el país figura entre los candidatos mejor posicionados. La decisión de BYD responde a una lógica industrial clara: producir dentro de la Unión Europea permite evitar aranceles, reducir costes logísticos y adaptarse mejor a las normativas locales. España, por su competitividad en costes y su experiencia en automoción, aparece como una opción atractiva frente a otros países europeos. Eso sí, de momento no hay ningún plan en marcha, porque la firma está centrada en la apertura de su planta en Hungría.Nombres que están en situaciones similares son los de Geely o Changan, que son conscientes de las ventajas que supone producir dentro del Viejo Continente, especialmente aquellos que se dedican a producir vehículos eléctricos, que son los que están más lastrados por los aranceles.En esa tesitura, estudian establecerse con sus propias fábricas en países en los que las condiciones sean propensas a ello por precio y costes. España compite con otras naciones (como la mencionada Hungría), pero cuenta con bastantes puntos a su favor, como es un tejido industrial importante dentro del sector y sus vías de comunicación con otras regiones, especialmente por mar.El cómputo global es una combinación de proyectos concretos en marcha, otros en negociación y un interés creciente que apunta a que habrá nuevas inversiones en los próximos años, todo ello permitiendo anticipar una revitalización de la industria del automóvil en el país.