La producción de vehículos en España ha retomado la senda de las caídas interanuales tras el repunte registrado el mes anterior. Según los datos publicados este miércoles por ANFAC, el retroceso responde a factores ya conocidos: la adaptación de las plantas a nuevos modelos electrificados y la debilidad de la demanda en los principales mercados europeos de exportación. En este contexto, la producción nacional alcanzó 362.104 unidades en los dos primeros meses del año, un 5,1% menos que en el mismo periodo de 2025."Febrero presenta un ajuste tanto en producción como en exportación, en línea con un arranque de año todavía condicionado por la transformación de nuestros centros de producción. Tras el esfuerzo de adaptación de 2025, las fábricas continúan estabilizando su cadencia y reforzando la competitividad del tejido productivo", comenta el director de ANFAC, José López-Tafall. Por tecnologías, la producción ha retrocedido en prácticamente todas las motorizaciones ensambladas en España, con la excepción de los híbridos convencionales. Este tipo de propulsión —que en enero concentró cerca del 39% de las matriculaciones en la Unión Europea, según ACEA— es el único que mantiene el crecimiento en las fábricas nacionales, con 120.596 unidades producidas, un 5,1% más interanual. Los electrificados siguen a la baja Los vehículos electrificados —híbridos enchufables y eléctricos puros— mantienen su tendencia a la baja en la producción nacional, pese al repunte de sus ventas en Europa a comienzos de año, impulsado probablemente, en gran medida, por modelos importados. Entre enero y febrero, su fabricación cayó un 11,1%, hasta 33.892 unidades. En detalle, los eléctricos puros descendieron un 16,7% (15.761 unidades), mientras que los híbridos enchufables retrocedieron un 5,6% (18.131). Como resultado, su peso en el total de producción se redujo en 0,6 puntos, hasta el 9,3%. Solo en febrero, la producción de electrificados se desplomó un 20,4% interanual, hasta 16.318 unidades, lo que recortó su cuota al 8,6% (–1,1 puntos porcentuales), reflejando la debilidad de su implantación industrial en el país. Por su parte, los vehículos de combustión también registraron descensos. La producción de diésel cayó un 3% (81.549 unidades), mientras que la de gasolina retrocedió un 16% (126.294 unidades). Pese a ello, ambas motorizaciones siguen concentrando la mayor parte de la fabricación en España, con el 57,3% del total. En contraste, los modelos de gas se desplomaron un 97%, hasta apenas 170 unidades. En paralelo, los vehículos de energías alternativas continúan ganando peso en el mix productivo. En conjunto, alcanzaron 154.658 unidades, un 4,6% más interanual, elevando su cuota hasta el 42,7% del total ensamblado en España. Más coches a África y Oceanía La exportación de vehículos también ha registrado descensos en el arranque del año. Entre enero y febrero, las ventas al exterior cayeron un 6,3% interanual, hasta 303.757 unidades. Europa continúa siendo el principal destino, aunque pierde peso al reducir su cuota en 0,7 puntos, si bien todavía concentra el 93,8% del total exportado. Por regiones, los vehículos made in Spain ganan presencia en África, donde alcanzan el 2,1% del total (+0,7 puntos), y en Oceanía, con un 0,6% (+0,4 puntos). En cambio, las exportaciones hacia América se mantienen estables en el 1,7%, mientras que Asia pierde peso hasta el 1,8% (–0,3 puntos). Francia, con 26.563 unidades (-23,3%) y Alemania, con 26.274 (-14,1%) son los principales destinos de exportación de los vehículos ensamblados en España que, sin embargo, siguen reduciendo la entrada. El tercer puesto lo recupera Italia, con 20.413 unidades, un 0,4% menos. Los datos de la asociación destacan la continua subida en la importación de vehículos fabricacidos en España de Turquía, que crece un 15,1% y de Austria, que sube un 4,6%.El coche eléctrico se atasca en las fábricas españolas: su producción se desploma un 17% en el inicio de año "Hay que prestar especial atención a la demanda procedente de Europa. Nuestros principales destinos de exportación, como son Alemania y Francia, siguen en caída en las ventas mensuales, lo que condiciona nuestra producción", comenta López-Tafall. Desde la patronal apuntan a que la falta de claridad en el futuro regulatorio del sector "genera dudas en los clientes y esto termina apagando el mercado europeo".