Las marcas de coches chinas quieren poner fábricas en España, estos son sus planes para generar empleo en la actualidad El sector del automóvil en España atraviesa una etapa de cambio en la que están confluyendo múltiples factores, desde la democratización del coche eléctrico hasta la reorganización de las cadenas de suministro a nivel global. En medio de este proceso, los fabricantes chinos ganan cada vez más protagonismo gracias a una estrategia que incluye un asentamiento industrial en territorio europeo, con España como uno de los destinos clave.España ocupa una posición destacada dentro del mapa mundial de países productores de automóviles y, dentro de Europa, solo es superada por Alemania en volumen. Esta capacidad productiva consolidada durante décadas ha permitido desarrollar un ecosistema industrial muy completo, con plantas, proveedores, logística y mano de obra cualificada que facilitan la llegada de nuevas inversiones. A este contexto se suman otros elementos que refuerzan el atractivo del país para las marcas de coches chinas. Uno de los más relevantes es el coste laboral, que resulta más competitivo que en mercados tradicionales como Alemania o Francia. España también ofrece ventajas en términos de infraestructuras, con una red de transporte bien desarrollada que incluye conexiones ferroviarias y puertos estratégicos para la exportación. Además, su ubicación geográfica permite actuar como puerta de entrada tanto al mercado europeo como a otros territorios cercanos, especialmente el norte de África.En paralelo, las decisiones políticas adoptadas en los últimos años han influido de forma directa en la estrategia de los fabricantes chinos. La Unión Europea aprobó a finales de 2024 la imposición de aranceles que pueden alcanzar el 45% sobre los vehículos eléctricos importados desde China. Esta medida, pensada para proteger la industria automotriz europea, ha provocado que los fabricantes asiáticos hayan decidido trasladar parte de su producción al continente para evitar estos aranceles. Y es aquí donde entra en juego España.Las marcas de coches chinas con fábricas en EspañaDentro de este contexto, ya hay proyectos concretos que evidencian que este cambio se está produciendo. Uno de los ejemplos más claros es el de Leapmotor, que ha optado por España para desarrollar su primera gran iniciativa industrial en Europa. La compañía, en colaboración con Stellantis, ha elegido la planta de Figueruelas, en Zaragoza, como centro de producción para sus vehículos eléctricos. El proyecto está en una fase avanzada y todo apunta a que 2026 será el año en el que comiencen a salir los primeros modelos de sus líneas de montaje, con el SUV eléctrico B10 como protagonista inicial.Alrededor de la producción de Leapmotor se está configurando una red industrial que incluye instalaciones adicionales, como una planta de baterías en Aragón y otra dedicada a la fabricación de chasis en Borja. Esto refuerza la idea de que España se convierte en un enclave industrial completo dentro de la estrategia europea de la marca, con capacidad para generar valor en distintas fases del proceso productivo.Otro de los movimientos más significativos es el protagonizado por Chery. El grupo chino ha apostado por recuperar la antigua planta de Nissan en la Zona Franca de Barcelona, un espacio que llevaba tiempo buscando un nuevo proyecto industrial tras el cierre de la actividad de la marca japonesa. En este caso, la iniciativa se ha articulado a través de una colaboración con la firma española Ebro, que ha servido como punto de apoyo para reactivar la producción.La estrategia de Chery incluye la fabricación de varios vehículos bajo distintas marcas del grupo. Entre ellos figuran el Omoda 5, tanto en versiones eléctricas como de combustión, y más adelante el Jaecoo 7. El objetivo es alcanzar una producción anual de hasta 150.000 unidades en 2029, con una clara orientación hacia la exportación, no solo dentro de Europa, sino también hacia mercados de Latinoamérica.Estos dos proyectos sitúan a España en una posición destacada dentro de la expansión industrial de los fabricantes chinos en Europa. Sin embargo, no son los únicos movimientos a tener en cuenta. Existen otras compañías que, aunque todavía no han confirmado inversiones concretas en nuestro país, sí han mostrado interés en desarrollar capacidad productiva en el continente, y España aparece de forma recurrente entre las posibles ubicaciones.Otros grandes proyectos que suenan para EspañaUno de los casos más relevantes es el de BYD. El gigante chino, considerado el mayor fabricante de vehículos eléctricos a nivel global, ya ha iniciado su implantación industrial en Europa con proyectos en países como Hungría o Turquía.La marca pretende producir localmente para esquivar los aranceles y consolidar su presencia en el mercado europeo. En ese contexto, España ha sido mencionada en diversas ocasiones como un posible destino para futuras inversiones, aunque por el momento no se ha materializado ninguna decisión definitiva.Geely representa otro perfil interesante. Este grupo, que controla marcas como Volvo, Polestar o Lynk & Co, está reforzando su presencia comercial en España con vistas a los próximos años. Aunque no ha anunciado planes concretos de producción en territorio español, sí ha dejado entrever su intención de seguir ampliando su infraestructura industrial en Europa, lo que abre la puerta a posibles movimientos a medio plazo.También hay que prestar atención a Changan, que está siguiendo una estrategia de expansión progresiva en el mercado europeo. Su enfoque pasa por introducir primero sus modelos y consolidar su red comercial antes de plantearse inversiones industriales, un patrón que ya han seguido otras compañías chinas con éxito. En una fase similar se encuentra Dongfeng, que ya tiene presencia en España a través de importadores y dispone de la capacidad necesaria para plantear una implantación productiva si el entorno resulta favorable.Más allá de estas marcas, el caso de Chery ejemplifica el papel de los grandes grupos y sus múltiples marcas. Bajo su estructura operan firmas como Omoda, Jaecoo, Lepas o Exlantix, lo que significa que la infraestructura que se está desarrollando en Barcelona podría servir como base para la expansión de varias marcas a la vez. En paralelo, hay otras compañías como Xpeng, Zeekr o Voyah que están comenzando a introducirse en el mercado europeo, incluido el español. De momento, su actividad se centra en la comercialización de vehículos importados, pero si se mantiene la tendencia actual, no sería extraño que en el futuro adopten un enfoque similar al de otros fabricantes y opten por producir localmente.