El motor Wankel siempre ha fascinado a los aficionados, pero nunca ha conseguido afianzarse en la industria del automóvil, y sólo Mazda ha creído realmente en él. Al menos, durante un tiempo... Y es que, después de encontrar un lugar bajo los capós de los deportivos RX-7 y RX-8, fue a parar al desván, sólo para volver, como generador, en el MX-30. Y la verdad, su destino no parece alentador, con unas emisiones demasiado elevadas para el mundo actual. Sin embargo, todavía hay quien cree en él. Ese alguien responde al nombre de Changan, el gigante automovilístico chino, que en los últimos días ha realizado (con éxito) las primeras pruebas de su nuevo motor rotativo. El primero producido en China. Su futuro, sin embargo, no es el que cabría esperar. Un rotativo al que "le salen alas" El motor rotativo de Changan, cuyo nombre en clave es R05, se utilizará de hecho a bordo de los eVOTL, vehículos voladores de baja altitud. Equipado con un rotor triangular con superficies curvas, el Wankel chino utiliza un sistema de doble encendido y eje excéntrico con sistema de equilibrado integrado. Sistemas especialmente diseñados para reducir las vibraciones y el ruido. La potencia total es de 72 CV a 6.500 rpm, pero el fabricante chino afirma que ya está trabajando en el desarrollo de una versión aún más potente. Como ya se ha dicho, inicialmente se utilizará para aeronaves de baja altitud (por debajo de los 1.000 metros), con guiado tanto por piloto como autónomo. Pero hay más. Su tamaño compacto lo hace perfecto para su uso como generador en coches eléctricos de autonomía extendida, en los que el motor de combustión sólo se utiliza para recargar las baterías, sin estar conectado a las ruedas de ninguna manera. El lanzamiento está previsto para 2027.