Desabastecimiento de diésel y gasolina en algunas estaciones: primeros problemas y limitaciones de suministro Es lo que muchos temían y no querían ver. Ya hay problemas de abastecimiento de diésel y gasolina en algunas gasolineras de Europa y se empieza a racionalizar el suministro de combustibles, debido a la guerra de Irán. Un escenario que nos devuelve a épocas pasadas.El problema no es ya que suba el precio del petróleo y de los carburantes, que también, sino que ya empieza a haber escasez. Es lo que pasa en Francia.En el país vecino el 12% de las estaciones de servicio se ha quedado sin alguno de los carburantes que vende habitualmente, según ha confirmado el Gobierno francés, aunque insiste en que eso no significa que haya problemas de aprovisionamiento, ni de escasez.Según fuentes del Ejecutivo galo, ese porcentaje se debe a "tensiones logísticas locales y puntuales concentradas en las gasolineras de TotalEnergies". Esto se debe a una "afluencia infrecuente" en la red de estaciones de servicio del gigante petrolero que, en medio de presiones políticas para imponer impuestos suplementarios e incluso para nacionalizar la empresa, ha fijado hasta hoy 7 de abril un precio máximo de 1,99 euros/litro para la gasolina y 2,09 euros/litro el diésel en Francia.Estos topes se aplican en las 3.300 gasolineras de TotalEnergies (un tercio del total de las que hay en Francia) y están netamente por debajo del precio medio que se paga en el país vecino, que el pasado domingo era de 2,307 euros/litro el gasóleo y 2,014 euros/litro la gasolina.Además de este gesto comercial, la compañía francesa indicó que aplica una "política transparente de fijación de precios, que consiste en repercutir sin dilación cualquier fluctuación tanto a la baja como al alza de los costes internacionales del diésel y de la gasolina".Igual que en España, el Gobierno francés ha presentado una serie de medidas que ascienden a unos 130 millones de euros para ayudar a determinados colectivos, como agricultores o pescadores, con el fin de que puedan afrontar la escalada de los precios de los carburantes.Problemas de abastecimiento de combustibles y limitaciones al suministroNo sólo Francia tiene desabastecimiento de diésel y gasolina en algunas estaciones de servicio. La otra gran economía europea, otrora locomotora de la Unión Europea, Alemania, avisa de escasez de combustibles para finales de abril, tal y como ha advertido la ministra de Economía alemana, Katherina Reiche.Según Reiche, si la guerra entre Irán y Estados Unidos e Israel continúa, los primeros problemas de suministro de carburantes podrían llegar este mismo mes.No obstante, diversas organizaciones de defensa del consumidor aseguran que “actualmente no hay motivo para acumular reservas a corto plazo”, por lo que desaconseja compras de pánico y almacenar grandes cantidades de combustible en bidones.Si empeora la situación actual, podrían producirse consecuencias adicionales, como mayores fluctuaciones de precios en las gasolineras, un aumento de los costes de transporte y precios más altos para bienes y servicios.Donde ya sí se aplica una limitación diaria al suministro de combustible es en Eslovenia, país miembro de la Unión Europea que ha fijado un máximo de 50 litros por día y consumidor y 200 litros en el caso de empresas y agricultores.El gobierno del país balcánico ha dicho que, por ahora, hay suficiente combustible y los inventarios están llenos, pero adopta esta medida para proteger el sector, evitar que acelere la escasez y contener el incremento exponencial de la demanda que, también, provoca el alza de precios.En España el panorama es algo mejor. Al menos, por ahora no hay problemas de abastecimiento de gasolina y diésel, aunque las refinerías han retrasado sus paradas de mantenimiento para aumentar la producción de diésel, debido a la escasez y el incremento de los precios, como informa El País.En el momento de escribir estas líneas, los futuros del barril de Brent están en el entorno de los 111 dólares. El litro de gasolina 95 se paga en España de media a 1,571 euros, mientras que el diésel cuesta 1,875 euros/litro.