Las normas de tráfico están pensadas para que los conductores sepan cómo actuar en cada momento y garantizar la seguridad vial. Por eso, suelen ser claras, concisas y no dan lugar a dobles interpretaciones. Pero eso no siempre es así, ya que hay algunas reglas que generan dudas entre los usuarios de la carretera.Ya sea porque derivan de hábitos muy arraigados entre los conductores o porque son leyes que han cambiado con el tiempo, hay ciertas situaciones al volante que no quedan del todo claras. Un gran ejemplo de esto es la pregunta de si está permitido superar ligeramente el límite de velocidad de una carretera mientras se adelanta a otro vehículo que circula demasiado lento.¿Se puede superar el límite de velocidad ligeramente para adelantar? Lo que dice el Reglamento General de Circulación Qué dice la ley La duda tiene cierto sentido, ya que hace algunos años sí que se permitía acelerar por encima del límite en un adelantamiento. De hecho, el artículo 51 del Reglamento General de Circulación establecía que "las velocidades máximas fijadas para las carreteras convencionales que no discurran por suelo urbano solo podrán ser rebasadas en 20 kilómetros por hora por turismos y motocicletas cuando adelanten a otros vehículos que circulen a velocidad inferior a aquellas". Sin embargo, esa es una norma que desapareció en 2022 con la reforma de la Ley de Tráfico. Desde entonces, no se puede exceder el límite de velocidad para adelantar salvo en casos muy excepcionales. Por lo tanto, si un conductor tiene delante a un coche y, por ejemplo, ambos circulan a 90 km/h en una vía convencional, no tiene permitido adelantarle. Las razones El motivo por el que se eliminó la posibilidad de circular hasta 20 km/h por encima del límite de velocidad para adelantar es reducir el número de accidentes por colisiones en adelantamientos que tenían lugar en carreteras convencionales. Hay quienes creen que es contraproducente porque el no poder acelerar hace que la maniobra sea más lenta, pero desde 2022 la DGT ha descartado recuperarla. Por eso, superar el límite en un adelantamiento supone una infracción que implica una multa económica que varía en función del exceso cometido.