En los motores, hay dos maneras principales de entender la distribución: correa contra cadena: ¿qué ventajas e inconvenientes tiene cada una? Quienes tienen unos conocimientos básicos sobre mecánica del automóvil saben más o menos cuándo hay que cambiar la correa de distribución. Sin embargo, no todo el mundo tiene por qué saber de mecánica ni tampoco saber que hay dos tipos de distribución en los coches: por correa y por cadena a pesar de que últimamente el tema ha estado de actualidad por el nuevo motor Turbo 100 que llega para sustituir al 1.2 Puretech y que cambia precisamente correa por cadena.A lo largo de las siguientes líneas vamos a explicar la diferencia entre una correa de distribución y una cadena de distribución; y vamos a ver también las ventajas e inconvenientes de cada sistema. Ya te avanzamos que cada uno tiene sus pros y contras.Antes que nada, conviene tener claro qué es eso de la distribución en un coche. Se trata de la parte del motor que se encarga de coordinar el movimiento del cigüeñal y del árbol de levas para que las válvulas se abran y se cierren sin que los pistones las golpeen.De forma más detallada, tanto la correa de distribución como la cadena distribuyen el movimiento del cigüeñal al girar hasta el árbol de levas, que se encarga de abrir y cerrar las válvulas de admisión y escape (del combustible o de los gases residuales de la explosión-combustión, respectivamente) en el momento adecuado.Por tanto, es un elemento clave para que entre el combustible y salgan los gases, y los movimientos de los pistones dentro del cilindro se produzcan de forma acompasada. De lo contrario, el motor se rompería. Por eso, cuando se rompe una correa de distribución, se produce una avería muy grave y costosa de reparar.Diferencia entre correa de distribución y cadena de distribuciónUna vez hecha esta apreciación, veamos la diferencia entre la correa y la cadena de distribución, así como las ventajas e inconvenientes de cada una.Hay varios aspectos que influyen en el rendimiento y mantenimiento del motor. Tanto la correa como la cadena tiene sus cosas positivas y negativas, así que la decisión entre un sistema u otro va a depender del tipo de vehículo, el uso que se haga de él y las preferencias en cuanto a mantenimiento y fiabilidad.En las primeras décadas del siglo XX, solían utilizarse sistemas por cascada de piñones, muy fiables, pero pesados, ruidosos y sufrían pérdidas de fricción, lo que elevaba el consumo.Luego aparecieron las cadenas de distribución, que eran más compactas, ligeras y silenciosas, y daban a los ingenieros mayor libertad a la hora de diseñar los motores.No fue hasta los años 70 cuando se empezaron a usar las primeras distribuciones por correa, gracias al empleo de nuevos materiales sintéticos más resistentes. Con respecto a las cadenas, las correas eran aún más ligeras, silenciosas y eficientes, pero también más débiles y requerían una sustitución con mayor frecuencia.Ventajas e inconvenientes de la correa de distribuciónLa correa de distribución es más barata de fabricar y, por tanto, de comprar, es más silenciosa y es más fácil de reparar, ya que suele ser más accesible y facilita las cosas a la hora de reparar un retén u otro componente.Además, al ser más flexible, la correa aporta a los diseñadores de motores una mayor libertad a la hora de distribuir los diferentes componentes que arrastra, como hemos señalado antes.Lo malo de las correas de distribución es que tienen una vida útil más corta, ya que, al ser de goma, se desgasta antes. Asimismo, están más expuestas, por lo que son más sensibles al paso del tiempo y a las condiciones climáticas, aunque los nuevos materiales en su composición han mejorado mucho este aspecto.Ventajas e inconvenientes de la cadena de distribución En cuanto a la cadena de distribución, suelen tener una vida útil más larga, aunque conviene matizar esto: las cadenas de distribución de antes sí eran muy resistentes y, en algunos casos, podían durar toda la vida útil del vehículo, pero esto ya no es así. Son más delgadas y endebles, por lo que requieren sustitución.Continuando con las ventajas, las cadenas están menos expuestas a la suciedad y al agua, están libres de mantenimiento específico, son más compactas (las cadenas antiguas tenían dos y hasta tres eslabones, pero las actuales sólo uno) y, en la actualidad, tienen menos fricciones internas.Por contra, la cadena de distribución es más cara, su sustitución es más cara por la pieza en sí y por la dificultad de acceso, y da menos posibilidades a los ingenieros para diseñar motores. Además, son más pesadas.ConclusiónComo vemos, tanto la correa de distribución como la cadena tienen sus ventajas e inconvenientes, así como sus partidarios y detractores.Existe la creencia de que la cadena de distribución nunca se rompe, pero esta pieza también sufre desgaste y siempre rompen por el punto más débil. No obstante, en un motor con distribución por cadena no es habitual que se rompa la propia cadena, pero sí otros elementos.Normalmente, cuando se rompe una cadena ocurre porque se rompe el mecanismo que se encarga de mantenerla tensada, ya sea por el propio tensor (antiguamente eran fijos, pero hoy son hidráulicos), por una caída de la presión de aceite o porque se rompen los patines sobre los que roza la cadena, que son de plástico.En general, cadena es más resistente que la correa, pero una correa bien mantenida y sustituida cuando toca no debe romperse ni da problemas. Si ocurre, casi siempre se debe a otros factores.También hay que tener en cuenta que, cuando se cambia la correa de distribución, hay que cambiar el kit completo, Es decir, no sólo la pieza en sí, sino también otros elementos, como los rodillos y la bomba de agua. Escatimar en esto suele traducirse luego en tragedia y en mayores costes.