Los vehículos eléctricos han ganado mucha popularidad en los últimos años por el ahorro en combustible que permite, los incentivos gubernamentales y su menor impacto ambiental. Sin embargo, siguen siendo minoría en las carreteras de prácticamente todo el mundo porque los conductores todavía tienen ciertas dudas sobre su rendimiento.En este sentido, una de las preocupaciones principales de los conductores que están pensando en comprar un eléctrico es la autonomía del mismo. Y es que, si te quedas sin combustible en un coche de gasolina, la solución es tan sencilla como parar a repostar y seguir la marcha sin apenas perder tiempo. Con los vehículos eléctricos, en cambio, recargar la batería es un proceso más complicado y, sobre todo, más lento. Cómo aumentar la autonomía Por eso, cualquier persona que conduzca un eléctrico tiene cierta obsesión con mirar y controlar cuánta batería le queda. El miedo a que el porcentaje disminuya siempre está presente, especialmente en viajes largos. Es difícil responder a la pregunta de cuánta autonomía tienen los eléctricos porque es algo que depende de la marca, el modelo o el estilo de conducción. Aun así, se puede decir que, de media, permiten recorrer un mínimo de 200 kilómetros con una sola carga, que pueden llegar a ser 600 kilómetros en los modelos de gama alta. Para no tener que estar constantemente revisando la autonomía y planeando las paradas para recargar, una de las claves es comprender cómo funciona un vehículo eléctrico y realizar algunos ajustes en los hábitos de conducción para sacar el mejor rendimiento posible. Por ejemplo, desde Slashgear recomiendan aclimatar el habitáculo cuando el coche está enchufado, ya que la calefacción y el aire acondicionado consumen una cantidad considerable de energía. Otro ajuste que ayuda a aumentar la autonomía es mantener en todo momento la presión adecuada en los neumáticos. Los coches eléctricos pesan más que los de combustión, por lo que las ruedas soportan una mayor carga. Si los neumáticos no están inflados según las recomendaciones, el vehículo tendrá que esforzarse más para avanzar lo mismo, consumiendo así más energía y reduciendo la autonomía.Cuánta autonomía tiene realmente un coche eléctrico: cinco trucos para alargar cada carga lo máximo posible Adaptar la conducción Alargar al máximo cada carga no solo depende del estado del vehículo. También influye el estilo de conducción. En esta línea, es recomendable no acelerar bruscamente porque, al contrario de lo que ocurre en los de gasolina, que tardan en responder al pisar el acelerador, los vehículos eléctricos ofrecen una aceleración instantánea. Para que eso suceda, el motor necesita mucha energía, por lo que cada acelerón reduce significativamente la carga. Por otro lado, hay que aprovechar al máximo el frenado regenerativo, que ayuda a recuperar un poco de la autonomía perdida porque parte de la energía cinética que se consume durante el frenado se convierte de nuevo en electricidad para recargar el vehículo. Por último, los especialistas explican que mantener una velocidad constante puede consumir batería porque cualquier pequeña fluctuación en la aceleración requiere un pico de electricidad. Para evitarlo, es buena idea utilizar el control de crucero y dejar que el coche se encargue del resto.