Cualquier conductor intenta circular de la manera más eficiente posible para reducir el consumo del coche y ahorrar día tras día. En este sentido, cualquier técnica que prometa mejorar la eficiencia del vehículo y aprovechar toda su energía es bienvenida. Un buen ejemplo de esto último es la conducción con un solo pedal.Para ahorrar energía existen todo tipo de trucos relacionados con la búsqueda de estaciones de servicio baratas, el momento de repostar o el tipo de gasolina que se utiliza. Sin embargo, gran parte de las oportunidades para mejorar la eficiencia del coche pasan por el propio conductor. La forma en la que se circula afecta directamente al consumo, y es ahí donde entran en juego los pedales. Conducción a un pedal La tecnología aplicada en el mundo del motor no para de evolucionar, y un buen ejemplo de ello es la función oculta en el pedal del acelerador de los coches híbridos y eléctricos. Y es que en los modelos más modernos, al levantar el pie del acelerador se activa la función de frenado con un solo pedal, que básicamente consiste en detener el vehículo sin necesidad de pisar el freno. Qué es la conducción con un solo pedal: expertos en motor revelan si es realmente eficienteEs decir, cuando el conductor levanta el pie del pedal del acelerador, el coche va reduciendo suavemente la velocidad sin necesidad de pisar el freno. Además, las luces de frenado se encienden como si se estuviese pisando el pedal de freno. No es exactamente como el freno de motor tradicional, pero permite desacelerar progresivamente sin detener la marcha. Para ello, el vehículo aprovecha la resistencia inherente a la rotación del motor. ¿Es eficiente? Sobre el papel, la conducción con un solo pedal aumenta la eficiencia porque al soltar el acelerador, el motor eléctrico frena el coche y recarga la batería, lo que se traduce en un ahorro de energía. En este sentido, un estudio de Frontiers in Mechanical Engineering ha demostrado que, en algunos modelos, la conducción con un solo pedal podría aumentar la autonomía un 5%. Sin embargo, también hay quienes creen que el frenado tradicional es más eficiente porque en la conducción de un solo pedal, se pierde energía en forma de calor al guardar la electricidad en la batería y luego usarla para volver a acelerar. Además, es un sistema que podría ser contraproducente en autopista al provocar pequeños frenazos ante cualquier movimiento del pie. En cualquier caso, los especialistas aseguran que es eficiente en ciudad porque recupera energía en frenadas inevitables, pero que para maximizar el ahorro solo debe utilizarse con anticipación.