Un copiloto adulto hace una indicación a un joven conductor.La Dirección General de Tráfico (DGT) avanza en la preparación de un cambio relevante en el acceso al carné de conducir en España. La conducción acompañada a partir de los 17 años llegará a España por medio de la trasposición de una directiva europea que permitirá adelantar un año la obtención del permiso B, aunque con una condición clave: hasta cumplir la mayoría de edad, el joven conductor sólo podrá ponerse al volante bajo la supervisión de un adulto habilitado. La norma comunitaria, cuyo plazo máximo de incorporación al ordenamiento jurídico español termina el 26 de noviembre de 2028, se inspira en la experiencia alemana. La DGT ya ha constituido un grupo de trabajo para integrar este sistema en la legislación. “La conducción acompañada que recoge esta directiva se establece bajo el conocido como ‘modelo alemán”, explica Montserrat Pérez, subdirectora general de Formación y Educación Vial de la DGT, a la revista Tráfico y Seguridad vial. Las circunstancias especiales de este permiso quedarán reflejadas en el carnet con el código específico 98.02, y obligarán al titular a conducir acompañado hasta cumplir los 18. Consumo de alcohol y drogas El objetivo de la medida es reforzar la seguridad vial. La directiva subraya que el acceso temprano a la conducción debe ir ligado a una supervisión constante por parte de un conductor experimentado, que actúe como tutor durante los primeros meses de experiencia real en carretera. Este acompañante no es una figura simbólica: la norma europea define con precisión quién puede ejercer ese papel y bajo qué condiciones. Uno de los aspectos más llamativos es que la persona que supervise la conducción del menor debe cumplir estrictamente las normas relativas al consumo de alcohol y drogas. Si hay un control en la carretera o el vehículo está involucrado en un siniestro, tanto el conductor como el copiloto tendrán que someterse a las pruebas de detección de sustancias. Quien ocupe el asiento del copiloto no sólo debe orientar en la conducción, sino que ha de ser un referente de conducta al volante. Requisitos para el copiloto tutor Por eso mismo, la directiva fija otros requisitos mínimos al acompañante: deberá tener al menos 24 años, ser titular de un permiso de conducción equivalente al del conductor acompañado (expedido en la Unión Europea) y contar, como mínimo, con cinco años de experiencia. Tampoco podrá haber sido privado del derecho a conducir en los últimos cinco años en el Estado miembro que expidió su carné. A partir de este marco común, Bruselas deja margen de maniobra a los países. Los Estados miembros podrán limitar el número de acompañantes por cada conductor joven e imponer condiciones adicionales en su territorio. Para los aspirantes de 17 años, el itinerario para obtener el permiso no variará respecto al actual. Deberán superar el examen teórico y el práctico, como cualquier conductor que aspire al carné B. “Con la nueva directiva el modelo formativo no se modifica”, aclara Pérez. “Este texto no regula cómo formar a tus conductores; explica los contenidos sobre los que debemos examinar”, señala, descartando cambios en el sistema de autoescuelas. Formación más estricta La clave para el éxito de este sistema radica en la formación, aporta el presidente de la Asociación Nacional de Autoescuelas (ANAES), Álvaro Llamas. A su juicio, la rebaja de la edad mínima para conducir debe ir aparejada a “una exigencia formativa más estricta, con módulos de concienciación y sensibilización obligatorios en las autoescuelas que garanticen que los aspirantes salen a las calles siendo conscientes de lo que es el proceso de conducción”. En la misma línea, la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) defiende que el acompañante reciba “un mínimo de adiestramiento para que su influencia sobre el joven y el tutelaje en sí mismo sean los apropiados”, señala el presidente de la entidad, Enrique Lorca. Y añade: “Cumplir meramente determinados requisitos de edad o experiencia al volante no garantiza una influencia positiva sobre el conductor novel”. La DGT insiste en que la conducción acompañada no está pensada como una generalización automática, sino como una opción más. “Se pretende facilitar el acceso de los jóvenes al permiso”, apunta Montserrat Pérez, especialmente en entornos rurales o para quienes necesitan desplazarse por motivos académicos. Al mismo tiempo, esta supervisión obligatoria hasta los 18 años ofrece una red de seguridad adicional en una etapa crítica, cuando la falta de experiencia incrementa el riesgo.