En los últimos años los coches automáticos han ganado mucho protagonismo y cada vez es más habitual verlos en las carreteras. Además, es una tecnología que ha evolucionado mucho, corrigiendo fallos de los primeros modelos y mejorando su eficiencia. Esto ha hecho que cada vez más conductores se decanten por comprar un vehículo de este tipo, pensando que son sistemas prácticamente perfectos.La caja de cambios del coche automático no es indestructible: síntomas claros de una transmisión dañadaComo ocurre con todo componente mecánico, las cajas de cambios automáticas no son perfectas ni indestructibles. También sufren desgaste con el uso y, de hecho, siguen teniendo ciertos puntos débiles que conviene conocer para evitar averías graves y caras de reparar. En este sentido, entender las señales que advierten de un fallo es importante para actuar antes de tiempo. Señales de fallo Uno de los síntomas más evidentes de que la transmisión está en malas condiciones es que al cambiar de marcha el coche no responde como debería o tarda demasiado tiempo en realizar ese cambio. Es decir, que por ejemplo tarda en engranar cuando se pasa de la posición 'P' a la 'D'. Tal y como explican desde El Espectador, es algo que puede deberse a varias causas que van desde un líquido de transmisión demasiado espeso hasta un fallo eléctrico, pasando por un problema en la gestión electrónica del vehículo. Otra señal de fallo es que aparezca un ruido raro, algo especialmente preocupante si se trata de chirridos o golpes metálicos. En esos casos, los expertos explican que lo más normal es que haya desgaste interno y que una sola pieza esté afectando a todo el sistema. Eso sí, hay que tener en cuenta que el sonido también podría venir del motor o incluso las ruedas. Por otro lado, los especialistas aseguran que una forma sencilla de descubrir que algo no va bien es fijarse si hay fugas del líquido de transmisión. Normalmente el fluido es rojo, por lo que si hay manchas de ese color justo debajo del coche, hay que acudir a un mecánico. Si el líquido es oscuro o huele a quemado, es todavía más importante llamar a un profesional porque la avería podría ser más grave. Más detalles También es preocupante el olor a quemado al poner el coche en marcha, ya que suele indicar que el fluido de transmisión se sobrecalienta. Es algo que puede ocurrir por el desgaste de las piezas internas, la suciedad en el sistema o la falta de mantenimiento, factores que hacen que el sistema trabaje a temperaturas muy altas. Por último, si el motor está encendido pero al coche le cuesta avanzar o directamente no lo hace, el conductor debe apagar el sistema y llamar a un experto.