La persona que se dispone a comprar un coche siempre tiene que tomar varias decisiones importantes como el modelo que desea, el tipo de motor, el presupuesto y un largo etcétera. Todas esas elecciones influyen directamente en el día a día, pero se vuelven todavía más delicadas si se trata del mercado de segunda mano. Y es que en esos casos hay que tener en cuenta el estado real del coche, el mantenimiento que ha recibido y cómo ha envejecido.Además, el desgaste de algunos componentes como la carrocería o el motor se puede apreciar a simple vista, pero hay otros elementos que son difíciles de analizar. En este sentido, una de las claves para acertar con la compra y evitar sustos en el futuro es conocer las ventajas y desventajas de cada tipo de transmisión. Qué es mejor Teniendo en cuenta que en el mercado de segunda mano el criterio principal no es la comodidad, sino la fiabilidad y el coste de las posibles reparaciones, los expertos en motor de MMR han aclarado qué opción es mejor. Los especialistas aseguran que la transmisión manual se considera uno de los diseños más fiables y que su principal punto a favor es que tiene pocos componentes complejos y el mantenimiento es más sencillo. En esta misma línea, hay que aclarar que incluso las averías más graves salen más baratas que en los automáticos, y que si el conductor anterior no ha sido demasiado agresivo lo normal es que la mecánica dure más que el motor. En la otra cara de la moneda, la transmisión automática es más compleja, pero mucho más cómoda para quienes conduzcan por ciudad. Los automáticos son más propensos al fallo, por lo que ignorar el mantenimiento se convierte en algo especialmente peligroso. Por eso, quienes quieran comprar un coche de segunda mano con transmisión automática, deberían solicitar al vendedor un historial de servicio completo.Caja de cambios manual o automática: expertos aclaran cuál es la mejor opción para un coche de segunda mano Economía Los expertos comentan que, desde un punto de vista económico, una transmisión manual presenta menos riesgos porque soporta mejor las cargas, los errores del conductor y el mantenimiento irregular. Sin embargo, en los coches automáticos el riesgo de avería aumenta significativamente a partir de los 200.000 kilómetros. Con todo esto, los especialistas explican que, en la mayoría de casos, la opción menos arriesgada para un coche usado es una transmisión manual. Sin embargo, lo más importante es prestar atención al estado técnico del vehículo y no solo a la marca o el tipo de caja de cambios.