Ha ocurrido en China: Un fallo en los sistemas de los robotaxis Apollo Go de Baidu deja a muchos pasajeros atrapados en medio de calles y autopistas.22 coches pequeños perfectos para moverse por la ciudadLos 17 coches eléctricos más baratos del momento¿Interesa realmente el coche autónomo a los conductores? ¿Una huelga de robots? ¡Eso parece! Un "fallo en los sistemas" dejó a decenas de robotaxis -cientos, dicen otras fuentes- parados en medio de las calles de Wuhan (China). Estos vehículos autónomos operan bajo la plataforma de movilidad Apollo Go, propiedad de Baidu, y según las informaciones se quedaron parados en su sitio, en medio de intersecciones e incluso en autovías, dejando atrapados a sus pasajeros y entorpeciendo el tráfico.Un caos que aún no tiene explicación oficial Los vídeos que circulan por las redes sociales chinas muestran a los pasajeros atrapados dentro de los inmovilizados robotaxis, incluyendo uno donde los camiones pasan justo por su lado a gran velocidad. Otra publicación sugiere que, al menos, uno de estos robotaxis detenidos pudo llegar a provocar una pequeña colisión. Por ahora, no se sabe si el incidente ha causado víctimas de algún tipo. Por ahora Baidu no ha revelado la causa de este fallo, que continúa bajo investigación. Pero, sin duda, es otro incidente más que apunta a la gran vulnerabilidad de los vehículos autónomos: su tendencia a detenerse en seco cuando sufren fallos técnicos o se enfrentan a situaciones confusas. El año pasado, un apagón en San Francisco (EE UU) provocó un incidente similar donde los robotaxis de Waymo se vieron obligados a detenerse, generando atascos por toda la ciudad.Wuhan -la ciudad tristemente famosa por el Covid-19- lleva tiempo ejerciendo como campo de pruebas para las tecnologías de movilidad autónoma que se desarrollan en China. Los cientos de vehículos Apollo Go que circulan por ella representan una de las redes de robotaxis más grandes del mundo. Y, a pesar de que el año pasado tuvo lugar aquí un accidente mortal con un vehículo semiautónomo, el gobierno chino ha autorizado este tipo de pruebas con pasajeros. Para los analistas, este 'apagón' pone de manifiesto los riesgos que conlleva la conducción autónoma. Y es que, aunque puede reducir los errores respecto a los humanos, los fallos pueden llegar de la forma más inesperada, en especial cuando estos robotaxis dependen de la conectividad o de un mismo centro de control.