Los híbridos enchufables siempre se han presentado como la solución ideal para quienes no quieren renunciar completamente al motor de combustión y no están convencidos de dar el salto definitivo al eléctrico. Sobre el papel combina lo bueno de la gasolina, ya que permite mantener la autonomía, y de un eléctrico, ya que permite recorrer trayectos diarios sin consumir combustible.Todo esto les ha permitido beneficiarse de las restricciones medioambientales y posicionarse como una de las mejores tecnologías en la industria del motor. Sin embargo, a medida que los expertos analizan cómo se utilizan realmente estos vehículos, comienzan a aparecer dudas sobre su verdadero impacto ambiental. Su contaminación real Un nuevo estudio del Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT por sus siglas en inglés) ha demostrado que los vehículos híbridos enchufables en Europa emiten, en promedio, cinco veces más dióxido de carbono de lo que dicen los valores oficiales compartidos por los fabricantes. Además, esas diferencias entre las emisiones reales y las oficiales se han ampliado entre 2021 y 2023.Un nuevo estudio europeo pone en duda a los híbridos enchufables: contaminan mucho más de lo que declaran los fabricantes La clave es que los fabricantes y las fuentes oficiales sobreestiman la frecuencia con la que estos vehículos funcionan con electricidad. Es decir, creen y comparten que los híbridos enchufables utilizan más el motor eléctrico de lo que realmente lo utilizan, ya que funcionan más tiempo con el motor de combustión. Sonsoles Díaz, investigadora del ICCT, explica que "a menos que las autoridades reguladoras subsanen esta deficiencia, los fabricantes de automóviles seguirán declarando unas emisiones muy inferiores a las que se producen en condiciones reales de conducción". La Comisión Europea reconoció esta evidencia y, en 2025, modificó la fórmula del "factor de utilidad" para calcular estimaciones más cercanas a la realidad. Más datos El informe indica que la diferencia entre las emisiones reales y las oficiales aumentó del 265% en 2021, al 400% en 2023. Todo eso teniendo en cuenta el promedio de todos los fabricantes. Según los cálculos del ICCT, esta diferencia se traduce en aproximadamente 100 megatoneladas de CO2 procedentes de las matriculaciones de vehículos nuevos entre 2021 y 2025. "La brecha de los híbridos enchufables es sorprendentemente elevada, pero esto no debe desviar la atención del hecho de que la brecha de los vehículos convencionales, que siguen representando la mayor parte de las ventas de vehículos en la UE, también es considerablemente alta, situándose en el 20%", concluye Jan Dornoff, director de investigación del ICCT y coautor del estudio.