Cada vez hay más conductores decididos a dejar atrás sus coches de combustión y dar el salto al eléctrico. Eso, en parte, se debe a que empieza a haber modelos más asequibles y el mercado de segunda mano es mucho más amplio de lo que era hace unos años. Aun así, sigue existiendo cierto desconocimiento sobre los aspectos que hay que revisar antes de comprar uno usado.De hecho, muchos compradores se centran en la autonomía o la batería. Aunque son dos de los factores más importantes, los expertos recuerdan que hay muchos otros aspectos que también hay que revisar para hacer una buena compra y no encontrarse con problemas inesperados en el futuro. Qué revisar Aunque lo que más preocupa a los compradores es el estado de las baterías, las estadísticas muestran que los problemas con las baterías ocurren solo en el 0,3% de los casos. En este sentido, desde el diario VE explican que lo realmente peligroso está en la carrocería y en las reparaciones mal hechas.Qué revisar antes de comprar un coche eléctrico usado y por qué la batería no es lo único importante Los coches eléctricos modernos utilizan muchos componentes de aluminio y uniones adhesivas complejas. La reparación de este tipo de estructuras tras un accidente de tráfico es muy costosa, y para ahorrar hay muchos propietarios que realizan trabajos poco técnicos que reducen el valor del coche y hacen que el sistema sea menos seguro. Para asegurarse de que el vehículo no ha sufrido un accidente en el pasado, los especialistas recomiendan prestar atención a la geometría de la carrocería. Es decir, si hay estructuras deformes, lo más probable es que la reconstrucción tras el accidente se haya hecho mal. Otra de las claves es revisar el estado de las piezas de aluminio por si presentan signos de corrosión o de soldadura defectuosa. Por qué es importante Comprar un coche que tuvo un accidente en el pasado es un riesgo tanto en lo económico como en lo personal. Una carrocería mal ajustada puede provocar un desgaste acelerado de los neumáticos, una mala maniobrabilidad y, lo que es más importante, una falta de seguridad en caso de colisión. En definitiva, la batería o el software de los eléctricos es tan importante como la carrocería, que es su "esqueleto".