Aunque la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) es un trámite que genera algo de pereza entre los conductores, es clave para determinar si un coche puede seguir circulando con seguridad, y de ahí su importancia. Su aplicación depende de las autoridades españolas, pero gran parte de los criterios técnicos vienen marcados desde Bruselas para establecer unas reglas comunes en toda la Unión Europea.Ahora, con el avance de los vehículos electrificados y de las ayudas a la conducción, Europa quiere ir un paso más allá y endurecer las revisiones para adaptarlas a la nueva realidad. De hecho, el Consejo de la Unión Europea está planteándose la aprobación de una propuesta para revisar la ITV. Nuevas normas Según las informaciones de El Español, la Unión Europea votará en los próximos días una propuesta para modificar "el paquete sobre la inspección técnica de vehículos" o, lo que es lo mismo, la ITV. El objetivo no es otro que actualizar unas normas que llevan sin cambiarse desde 2014 y adaptarlas a las nuevas tecnologías aplicadas al automóvil. En este sentido, desde Bruselas pretenden que los técnicos revisen también el estado de las baterías y de los sistemas ADAS, ya que muchos de ellos se han comenzado a utilizar en los últimos años y, por lo tanto, no se tuvieron en cuenta en las normativas pasadas. Además, se pondrá fin a la posibilidad de manipular los cuentakilómetros creando bases de datos que registren las lecturas realizadas en talleres autorizados. En esta misma línea, se trabajará en la digitalización de certificados almacenados en carteras de identidad digital.La Unión Europea dice basta y endurece la ITV en España: quiere imponer más controles sobre ADAS, baterías y emisiones Por otro lado, las furgonetas se incluirán en el sistema de inspecciones en carretera, pero tendrán un objetivo de control del 10% respecto a los vehículos pesados. Eso sí, se mantendrá la frecuencia de la ITV y la posibilidad de excluir a las motocicletas que apliquen medidas alternativas de seguridad vial. Las emisiones Otro de los objetivos de la Unión Europea es endurecer el control de emisiones contaminantes. En este sentido, se incorporarán técnicas más avanzadas para medir dichas emisiones y así la ITV intentará identificar los fallos en los sistemas de limpieza. En esta misma línea, se utilizarán radares de medición en carretera. Una vez aprobada la normativa, los estados miembros dispondrían de tres años de plazo para adoptarla.