Un post en X de la policía de Cataluña ha puesto en el foco un preocupante modus operandi vinculado al robo de vehículos de alta gama. Según detallan, un individuo logró sustraer un coche valorado en 100.000 euros en Calonge y, al día siguiente, intentó hacerse con otro de 180.000 euros utilizando una técnica cada vez más extendida. ¿De qué se trataba? El antisocial recurrió a variadas herramientas para acceder al sistema electrónico del vehículo mediante un agujero en la carrocería. La alerta de los Mossos d'Esquadra Las imágenes difundidas por los agentes permiten entender tanto el procedimiento como los elementos empleados. En la primera fotografía se observa una mesa repleta de herramientas: desde una multiherramienta tipo Dremel, brocas y piezas de precisión, hasta cinta adhesiva, 'sprays', guantes, herramientas de corte, destornilladores y un multímetro digital. También destacan cables, un conector electrónico y dispositivos portátiles, lo que apunta al uso de equipamiento técnico para manipular sistemas eléctricos. En conjunto, el arsenal evidencia una preparación meticulosa orientada a intervenir directamente en el vehículo. Herramientas para robar el coche. Imagen de https://x.com/mossos La segunda imagen muestra el resultado del ataque: un corte irregular en la carrocería trasera, cerca del piloto o del maletero. El orificio presenta bordes desgarrados y señales de manipulación, lo que sugiere el uso de herramientas eléctricas para perforar el acceso. Este tipo de apertura no busca forzar una puerta convencional, sino alcanzar zonas donde se ubican componentes electrónicos clave del automóvil. Este método se basa en acceder a módulos internos del coche, como centralitas o cableado, para interactuar con el sistema electrónico del vehículo. Una vez dentro, los delincuentes pueden intentar alterar la comunicación del automóvil para desbloquear cerraduras o desactivar sistemas de seguridad, sin necesidad de llave física. Se trata de una técnica sofisticada que aprovecha la creciente digitalización de los vehículos modernos. ¿Cómo evitar este tipo de robos? Ante este tipo de robos tecnológicos, los expertos recomiendan reforzar las medidas de protección. Entre ellas, destacan el uso de alarmas adicionales, sistemas de inmovilización independientes, parkings seguros y, siempre que sea posible, revisar periódicamente el estado de la carrocería y prestar atención a signos de manipulación. Coches perforados: ladrones en busca de combustible Y si de vehículos destrozados se trata, hay otro similar. “El robo de gasolina ha vuelto, y se ha vuelto más agresivo. Con los precios de la gasolina en su punto más alto en cuatro años, los ladrones han pasado de extraer gasolina con una jeringa a perforar los depósitos de combustible de los coches estacionados”. Así comienza el artículo publicado por el medio Autoblog, en el que relatan la nueva obsesión en Estados Unidos. “Un ladrón solo necesita un taladro eléctrico o un punzón en los tanques de gasolina, ya sean de plástico o metal, unos minutos y algo para recoger el combustible. El conductor, mientras tanto, se queda con un depósito estropeado y una factura de reparación que puede llegar a los 3.000 dólares (unos 2.500 euros al cambio actual)”, explican. Coche con un agujero. Imagen de Reddit. Mientras, en España... No es algo ajeno. Un ejemplo de esta situación ha tenido lugar recientemente en el polígono industrial La Verde, en el municipio cántabro de Camargo. Un hombre publicó un vídeo en redes sociales en marzo pasado mostrando varios vehículos que habían amanecido completamente vacíos, con cerraduras rotas y los tapones tirados por el suelo. Un Porsche 'abierto' como una lata de atún Otro robo similar. En esta ocasión, las víctimas han sido los faros de un Porsche Taycan Cross Turismo. Los hechos han tenido lugar en Düsseldorf (Alemania) en 2024 y la forma de proceder de los ladrones ha sido extrema. El Porsche Taycan Cross Turismo está equipado, de serie, con faros LED. Dependiendo del acabado pueden ser LED con PDLS Plus o LED matriciales con PDLS Plus. Su precio puede llegar a superar los 3.000 euros, una cantidad a la que hay que sumar motores de iluminación, módulos de control... más las partes de la carrocería y la mano de obra. Curiosamente, los ladrones no se llevaron nada más. Otros usuarios han publicado, en sus redes sociales, ejemplos de otros modelos de Porsche que habían sido víctimas del mismo robo. Cabe recordar que, hace en 13 años en Ámsterdam, los faros de otros modelos de la marca de Stuttgart (Porsche Cayenne y Panamera) se convirtieron en los preferidos de muchos ladrones. Lo mismo sucedió en 2023 en Brasil. ¿La razón? Sus faros LED son especialmente potentes y su consumo es bajo. Estas características los convierten en una herramienta ideal para cultivar marihuana. Además, a este motivo se suma la fácil venta de estas luces en el mercado negro y de segunda mano a través internet. Tanto es así que, en su momento, circularon vídeos en los que se mostraban cómo ejecutaban el robo en 30 segundos y vendían uno de ellos por 5.000 euros al cambio.