¿Crees que ahorras cargando tu coche eléctrico por la noche? Piénsalo dos veces: la OCU acaba de destapar que las tarifas especiales para vehículos eléctricos son, en realidad, una trampa que puede inflar la factura anual en cientos de euros frente a un contrato convencional. La transición a la movilidad eléctrica en España se enfrenta a un obstáculo inesperado que reside en el propio contrato de luz del hogar. Tras un análisis exhaustivo realizado en marzo de 2026, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha lanzado una advertencia clara: las tarifas diseñadas específicamente para vehículos eléctricos no interesan. Cargar coche eléctrico en el hogar No es oro todo lo que reluce Aunque muchas comercializadoras prometen facturas más bajas mediante precios reducidos durante la madrugada, la realidad es que estas ofertas suelen ser un caramelo envenenado. El informe destaca que, si bien estas tarifas ofrecen rebajas en tramos valle, habitualmente lo hacen a cambio de encarecer considerablemente el consumo de energía en el resto de las horas del día. Para un usuario que comparte el suministro del coche con el de su vivienda habitual, este desequilibrio financiero anula cualquier ahorro potencial, haciendo que las tarifas normales de precio fijo o de tres tramos clásicos resulten casi siempre la mejor opción. Carga coche eléctrico casa noche Cuando lo ‘especial’ sale muy caro Para demostrar esta ineficiencia, se han realizado simulaciones basadas en tres perfiles de uso distintos, comparando las mejores tarifas generales del mercado con las promocionadas como especiales. Punto de suministro exclusivoEn el caso de un coche que recorre 15.000 km al año y dispone de un contador independiente en un garaje, la diferencia es abismal: La tarifa más económica es la de Visalia (tres precios fijos) con un coste de 374 euros anuales. Las tarifas especiales de compañías como Repsol o Iberdrola elevan la factura hasta los 723 euros y 736 euros, respectivamente. Solo una opción de gestión inteligente de Octopus podría acercarse a las mejores si se adapta perfectamente al uso del cliente. Uso compartido con la viviendaEs el escenario más habitual para propietarios de viviendas unifamiliares. Al sumar el consumo doméstico al del vehículo, las tarifas clásicas vuelven a ganar: Opciones como Imagina Energía (Tarifa base) o Totalenergies sitúan el gasto anual en torno a los 1.172 euros. Sin embargo, contratar un plan específico para coche eléctrico con Iberdrola en este perfil puede disparar el coste hasta los 1.878 euros anuales. Potencia limitada en el hogarPara hogares que no pueden aumentar la potencia contratada y deben extender la carga durante más tiempo, incluso fuera del horario valle, las tarifas de precio fijo las 24 horas son las más rentables: Visalia lidera con 642 euros al año. Las tarifas publicitadas como especiales se alejan de las mejores opciones, llegando a superar los 1.000 euros anuales en varios casos, como ocurre con Iner Energía o CHC Energía. Tarifas convencionales El mercado ha visto nacer ofertas novedosas de Octopus e Iberdrola que permiten a la compañía gestionar la carga del coche cuando sea más conveniente para el sistema. Aunque ofrecen descuentos, la OCU señala que estas opciones pierden interés cuando el suministro se comparte con el hogar, ya que la bonificación sobre el total de la factura es proporcionalmente inferior. Además, factores como el tipo de coche (100% eléctrico o híbrido enchufable), la necesidad de aumentar la potencia contratada o la disposición de paneles solares son determinantes a la hora de elegir. La recomendación final es clara: los conductores deben analizar sus hábitos reales de carga y desconfiar de las etiquetas de marketing, priorizando tarifas convencionales que, a día de hoy, siguen siendo las reinas del ahorro energético.