No es una locura decir que hay muchos coches eléctricos similares entre sí, pero hay otros que buscan ofrecer algo diferente. Ese es el caso del Polestar 4 de esta prueba, un modelo que puede no ser la opción más evidente entre los coches premium, pero que cuenta con rasgos que le aportan una personalidad diferenciada. Ahora bien, ¿cuenta con las virtudes adecuadas para ser una opción recomendable?Hay muchos elementos que llaman la atención en este Polestar y uno de los más evidentes es el diseño. No pasan desapercibidos los faros delanteros divididos y un emblema frontal que aparece retroiluminado. Asimismo, el lateral presenta líneas limpias y superficies poco recargadas, mientras que la trasera es lo más peculiar y la zona más reconocible del coche. Aquí reinan unos pilotos unidos y un portón del maletero generoso, pero lo más relevante es lo que no hay. Donde esperarías encontrar una luneta trasera no hay nada más que una cámara.La ausencia de elementos se hace más evidente en el interior del Polestar 4, que es claramente minimalista. Una pantalla de 10,2” hace de cuadro de instrumentos y un display central de 15,4” controla prácticamente todo lo demás. Se maneja bien, pero te obliga a retirar demasiado la vista de la carretera y echo en falta más mandos físicos, ya que solo hay una ruleta para el volumen y tienes que usar la pantalla incluso para abrir la guantera.En el volante hay mandos hápticos y tras él se encuentra una palanca para los intermitentes, pero siempre vuelve a su sitio, así que su uso no es tan cómodo si señalizas giros pequeños en los que el intermitente no se apaga por sí solo. No son cosas que te vayan a arruinar el día, pero sí detalles a los que te tienes que acostumbrar y que no son tan cómodos como las soluciones tradicionales.Hay dos versiones del Polestar 4 y me acompaña la más potente, con dos motores que rinden 544 CV y una autonomía de 590 km, pero que en un uso real se queda en unos 500 km, con un consumo que oscila entre los 20 y los 23 kWh/100 km. No es difícil que suba el consumo, ya que este es un modelo más prestacional y, además, puede contar con el paquete Performance, que es otra de las peculiaridades de este modelo.Se trata de una opción deportiva que añade elementos que buscan darle más carácter a este modelo. Por ejemplo, agrega una puesta a punto diferente y unos frenos Brembo que hacen que su comportamiento sea más dinámico. Ahora bien, no llega a ser un coche puramente deportivo, ya que no deja de estar enfocado al confort.La aceleración del Polestar 4 es inmediata y fuerte, pero con una cierta entrega progresiva que hace que no sea demasiado brusca. En general, se mueve con agilidad y puedes ajustar la dureza de la dirección y la suspensión para sentir más información al volante. Dicha suspensión mantiene bien la estabilidad en curvas y absorbe adecuadamente los baches y la dirección responde con rapidez, pero no es especialmente comunicativa.Por otra parte, los frenos Brembo son eficaces, pero el tacto del pedal es algo esponjoso y puedes esperar más efectividad al principio. En cualquier caso, una vez que te acostumbras al tacto de conducción, es un modelo agradable que es capaz de moverse con rapidez con cierta facilidad.De la misma forma, también tienes que acostumbrarte a las características del coche en sí en el día a día, como a las propias referencias y distancias en los primeros días de uso. Esto es algo que sucede con todos los coches, pero aquí se acentúa por la ausencia de la luneta trasera, que hace que cuentes con más puntos ciegos y menos referencias del tamaño del vehículo.Quizás no sea la opción más evidente o sensata, pero el Polestar 4 es un eléctrico con muchas virtudes que es perfecto para quien quiera conducir algo diferente en el día a día. Si quieres un BEV cómodo y bien construido, con un tacto premium y un carácter inconfundible, puede ser una de las alternativas más interesantes del momento. Esto, desde 65.900 euros en la versión básica de 272 CV y desde 72.900 euros el de dos motores con 544 CV, los cuales ahora se ofrecen en oferta desde 49.900 euros y 62.900 euros, respectivamente.