El coche es, sin lugar a dudas, el medio de transporte por excelencia en gran parte de Europa. La comodidad y la libertad que ofrece para viajar a cualquier hora han hecho de los turismos una herramienta necesaria para la vida cotidiana de millones de personas. Sin embargo, el crecimiento del parque automovilístico ha traído consigo varios problemas.Entre las consecuencias más evidentes están el aumento de los atascos, la falta de espacio en las ciudades y las dificultades para encontrar un sitio libre en el que aparcar. Ante este escenario, los expertos en movilidad llevan años planteando alternativas que permitan aprovechar la infraestructura existente y hagan más sencillos los desplazamientos diarios. Es ahí donde entran en juego las motocicletas. Las motos como solución Recientemente, la Asociación Europea de Fabricantes de Motocicletas (ACEM) ha publicado un informe que sugiere que el problema en las ciudades es que hay demasiados conductores que cogen el coche para trayectos que podrían hacerse de otra manera. Por lo tanto, plantean una solución a priori sencilla: utilizar otros medios de transporte que sean más adecuados para ciertos desplazamientos. En otras palabras, la ACEM asegura que no hace falta conducir un coche para todos los viajes y que se podría agilizar el tráfico si más usuarios se decantasen por utilizar una motocicleta. Los datos del estudio, recogidos por Motorpasión, demuestran que una moto completa un trayecto urbano medio en unos 26 minutos mientras que un coche lo hace en 38 minutos.Expertos y fabricantes lo tienen claro: Europa funcionaría mejor si millones de conductores cambiasen el coche por la moto Esto quiere decir que si los conductores en Europa se cambiasen el coche por la moto, el tiempo de los desplazamientos se reduciría hasta en un 33%. De hecho, la ACEM asegura que si una de cada diez personas comenzase a utilizar una motocicleta en lugar del coche, la congestión del tráfico en las ciudades podría reducirse hasta en un 40%. Las diferencias En este sentido, una de las claves es el tamaño de cada vehículo. De media, un coche convencional necesita 11,5 metros cuadrados para aparcar, mientras que una motocicleta puede hacerlo en 2,9 metros cuadrados. A pesar de ello, solo un 5% de los europeos conduce un vehículo de dos ruedas para ir al trabajo. El cambio de motocicleta por turismo también permitiría a los conductores ahorrar dinero en combustible, ya que una moto urbana consume alrededor de 3,85 litros cada 100 kilómetros, y un coche suele necesitar más de 7 litros para recorrer esa misma distancia.