Economía/Motor.- El 44% de las motocicletas en circulación en España tiene 15 años o más, según CarfaxCon la llegada de la primavera, muchos motoristas vuelven a sacar la moto tras meses parada por el frío y la lluvia. Ese parón, sin embargo, suele pasar factura a varios componentes, por lo que antes de volver a la carretera conviene hacer una revisión completa. Durante el invierno, es habitual que la moto haya estado sin uso o expuesta a humedad y bajas temperaturas, algo que afecta directamente a elementos como la batería, los neumáticos o los líquidos. Ese desgaste no siempre es visible a simple vista, pero puede provocar fallos mecánicos o aumentar el riesgo de accidente si no se revisa a tiempo.Las revisiones imprescindibles en tu moto tras el invierno Uno de los primeros puntos a comprobar es el aceite. Con el paso del tiempo pierde eficacia y deja de proteger correctamente el motor, así que lo más recomendable es cambiarlo junto al filtro antes de retomar trayectos largos. Es un mantenimiento sencillo que ayuda a alargar la vida útil de la moto y mejora su funcionamiento. La batería es otro de los elementos que más sufre en invierno. El frío y la inactividad favorecen las descargas, por lo que conviene revisar su estado y comprobar que los bornes están en buen estado. Si al arrancar la moto responde con dificultad, puede ser señal de que necesita un cambio. También es fundamental prestar atención a los frenos y a los neumáticos. Las pastillas y discos deben estar en buen estado, el nivel del líquido de frenos dentro de los valores recomendados y la respuesta del sistema ser inmediata. En cuanto a las ruedas, la presión suele haber bajado con el tiempo, lo que afecta a la estabilidad, por lo que es importante ajustarla y comprobar el desgaste o posibles daños. Más allá de lo básico, hay otros detalles que marcan la diferencia. El combustible almacenado durante semanas puede perder propiedades, así que en algunos casos conviene renovarlo. El filtro de aire también debe revisarse, ya que si está sucio reduce el rendimiento del motor, y no hay que olvidar comprobar todas las luces para asegurar una buena visibilidad. Por último, la puesta a punto no termina en la moto. También es recomendable revisar la equipación, desde el casco hasta los guantes o las botas, y asegurarse de que toda la documentación está en regla. Con todo en orden, la vuelta a la carretera será mucho más segura y sin sobresaltos.