Hubo una época, no hace demasiado, en la que la imagen de Volvo estuvo ligada a berlinas y vehículos familiares con carrocerías rectangulares, diseños robustos y altos estándares en seguridad. A esto, además, se sumaban sus interesantes variantes deportivas. Hoy, con la popularización de los SUV, la cosa ha cambiado mucho, pero todo puede volver a cambiar con la llegada de la plataforma SPA3.Al igual que muchos otros fabricantes de automóviles, la gama de Volvo está cada vez más dominada por crossovers de gran tamaño. Sin embargo, nuevas informaciones arrojan algo de esperanza para quienes prefieren sedanes y familiares. Según el fabricante sueco, la nueva plataforma SPA3 que ha debutado en el Volvo EX60 eléctrico ofrece la flexibilidad necesaria para vehículos con carrocería más baja que la de los todocaminos.Según nos cuentan nuestros compañeros de topgear.es, la nueva arquitectura que ha estrenado el EX60 se ha diseñado de tal manera que la capacidad de la batería no determina ni la altura del vehículo, ni su anchura. Esta es una importante diferencia con la plataforma SPA2 del Volvo EX90 y otro de los eléctricos de nueva generación de la marca, el Volvo ES90, que es una versión adaptada de la plataforma empleada en modelos con motor de combustión interna, lo cual, al parecer, afecta a la forma exterior del vehículo.Ha hablado de ello un directivo de VolvoEn una entrevista reciente con Autocar, Anders Bell, director de tecnología de Volvo, explicó que la plataforma SPA3 permite que los futuros coches eléctricos se acerquen en anchura y altura a sus homólogos de combustión. Al no tener que ampliar las dimensiones para alojar grandes paquetes de baterías se consiguen medidas más compactas, además de que la plataforma evita comprometer el espacio interior.Bell agregó que más de 7 kWh de capacidad de batería se pueden trasladar delante de las ruedas delanteras, lo que abre más posibilidades de distribución del peso y flexibilidad de diseño.Esa flexibilidad proviene de una revisión completa de los fundamentos de la plataforma. “Podemos hacerlos altos. Podemos hacerlos bajos”, dijo Bell. “Todo está en la escalabilidad, y esto se desbloquea al eliminar el motor de combustión, el escape, los depósitos de combustible y todo lo demás de la ecuación, encontrando nuevas formas de construir la estructura básica y la escalabilidad de la plataforma”.Mientras que las plataformas de combustión adaptadas obligan a los paquetes de baterías a ubicarse completamente entre los ejes, el SPA3 ofrece a los diseñadores más espacio para trabajar. Las celdas ahora pueden colocarse delante del salpicadero, aprovechando así más espacio de la plataforma sin comprometer la seguridad en caso de colisión ni la dinámica del vehículo.Esto significa que “en un coche más bajo, se pueden eliminar celdas en el espacio trasero para los pies, porque esto es en realidad lo que determina la altura mínima de un coche: el pasajero del asiento trasero”. Señaló que muchos vehículos eléctricos actuales basados en plataformas de combustión interna parecen SUV pequeños porque los coches deben elevarse para acomodar una batería plana entre los ejes.Al colocar los módulos por delante del parabrisas, Volvo también crea espacio para los pies. Similares a las del Porsche Taycan y el Audi E-tron GT, estas secciones empotradas en el suelo permiten posicionar los asientos más abajo. El resultado es un interior de vehículo eléctrico que se asemeja más a un coche tradicional, con líneas de techo más bajas y una ergonomía más natural.Una plataforma casi sin límitesSegún Bell, la nueva arquitectura le da a Volvo la opción de construir prácticamente cualquier cosa que desee: “Podemos hacerlos bajos. Podemos hacerlos estilizados. Podemos hacerlos altos. Podemos hacer monovolúmenes… Está todo en el recetario. Lo que decidamos hacer, sin embargo, es otra historia”.Aunque Volvo no reveló qué tipo de coches de perfil bajo podría tener en desarrollo, Bell reiteró que ahora puede ir “muy bajo, muy bajo”, y añadió: “se puede lograr este fantástico ancho de banda para que podamos fabricar coches súper elegantes, como si no hubiera un paquete de baterías que afecte a la altura del techo”.En teoría, esto podría significar la posibilidad de versiones eléctricas de sedanes como el Volvo S60 o el Volvo S90, así como de modelos familiares como los nuevos Volvo V60 y Volvo V90. Estos modelos podrían parecer mucho más atractivos que el ES90, que es el coche de Volvo más cercano a un sedán eléctrico en la actualidad, pero que, en realidad, se sitúa a la altura de un crossover gracias a la posición de su batería ubicada entre los ejes, lo cual ha obligado a la firma sueca a diseñar una carrocería elevada que crea ese concepto de híbrido entre turismo y crossover.