Ya he probado el Volvo XC70: más de 1.200 kilómetros sin repostar en este híbrido enchufable Es cierto que actualmente todo el mundo espera el nuevo EX60, con el que Volvo quiere plantar cara a apuestas alemanas como el BMW iX3 y el Mercedes GLC. Pero mientras el que está destinado a ser un superventas aún está calentando en Gotemburgo, en China ya da vueltas el siguiente recién llegado bajo bandera sueca. Y es que en el país asiático rueda el XC70 desde el verano pasado.Este modelo ha pasado de ser el familiar aventurero elevado con robustas protecciones de plástico, como lo conocimos a principios de milenio, a un SUV elegante con ventanas sin marco y faros con el diseño del martillo de Thor, y cuenta con una propulsión aún más interesante: como a los escépticos de la electricidad incluso los 810 kilómetros de autonomía y casi 400 kW de potencia de carga del EX60 les parecen insuficientes, el hermano mayor se presenta como el primer híbrido enchufable de los suecos con una batería XXL.Gran autonomía eléctricaMientras que aquí, con coches como el V60, apenas se alcanzan 93 kilómetros, el XC70 recorre hasta 212 kilómetros sin combustible. Solo cuando se agotan los 21,2 o 39,6 kWh de la batería, según la versión, entra en acción un motor de 1,5 litros y 156 CV que evita la parada obligatoria en el enchufe, que de todos modos sería corta, con un máximo de 23 minutos para alcanzar el 80 %.En China esto ya es habitual, pero aquí sigue siendo un nicho en el que Volvo espera tener oportunidades entre todos los indecisos en el camino hacia el futuro eléctrico. Por eso los suecos han decidido traer el XC70 más adelante también a Occidente.Incluso si va a costar más que los ridículos 416.900 yuanes, es decir, unos 51.000 euros, podría funcionar. Porque en la teoría el XC70 promete una autonomía extraordinaria y, tras la fase eléctrica, recorre otros 1.000 kilómetros con la ayuda de un motor de gasolina antes de tener que detenerse por primera vez.ComportamientoPero sobre todo, el conjunto funciona perfectamente también en la práctica. Al menos en Pekín y sus alrededores, el XC70 da muy buena impresión, resulta equilibrado y completo.Eso sí, como todos los coches destinados al mercado chino, tiene una puesta a punto más bien blanda, para nuestro gusto algo imprecisa en suspensión y dirección, y por ahora el motor de combustión suena demasiado con un tono que no encaja del todo con la apariencia elegante de esta categoría. Al fin y al cabo, aquí juegan también modelos como un Mercedes GLE, un Audi Q6 o un BMW X5. Pero eso no es nada que no pueda solucionarse con un poco de ajuste fino en su camino hacia Europa.La versión básica con tracción delantera rinde 318 CV, y hace el 0 a 100 en 8 segundos. Quien opte por el modelo superior no solo obtiene un segundo motor eléctrico en el eje trasero y, con ello, tracción total, sino también 462 CV y un 0 a 100 de 5,3 segundos, un dato más acorde a un deportivo de raza que a un elegante SUV.InteriorComo todos los Volvo, el XC70 está equipado con numerosos sistemas de asistencia que ponen freno a cualquier exceso.Pero lo que distingue al XC70, además de su gran autonomía, es su interior. Como en todos los Volvo, diseñado con sobriedad nórdica y con una instrumentación agradablemente minimalista, este destaca aún más por su amplitud. Con 4,82 metros de longitud y 2,86 metros de distancia entre ejes, también en la segunda fila se viaja de primera clase.Y con 408 litros, el maletero es tan generoso que se puede prescindir sin problemas del apreciado frunk en favor del motor de combustión, si a cambio se puede recorrer una mayor distancia.ConclusiónMucha autonomía, mucho espacio en todas las plazas y, pese a su enfoque en el mercado chino, un ambiente típico de Volvo: así podría el XC70 servir de puente hacia la nueva era para todos aquellos que todavía no están del todo preparados para la movilidad eléctrica, sin que Volvo tenga que dar marcha atrás y volver a apostar únicamente por el motor de combustión.