La Citroën Berlingo ha sido históricamente la elección predilecta para muchos clientes que buscaban una furgoneta compacta de trabajo y también para el ocio. Curiosamente, hubo un periodo (desafortunado) en el que la marca francesa redujo la gama y sólo se comercializó con el motor eléctrico de 136 CV, si bien el diésel volvió... y también regresaron las ventas. Así las cosas, la vuelven a temer rivales como la Peugeot Rifter, la Opel Combo, la Renault Kangoo, la Volkswagen Caddy o la Mercedes-Benz Citan, entre otras. Más aún, al descubrir que su precio al contado se ha reducido sensiblemente. ¡Buena noticia! La Berlingo diésel más asequible se mueve con el motor 1.5 BlueHDi de 100 CV, asociado a un cambio manual de seis velocidades. Lógicamente, esta versión destaca sobre todo en consumo más que en prestaciones. En concreto, homologa 5,3 litros cada 100 km de media y una autonomía teórica de 943 km, nada menos. Galería: Prueba Citroën Berlingo BlueHDi 130 EAT8 Más práctica, imposible Por su parte, la furgoneta francesa hace el 0 a 100 en 13 segundos y firma 172 km/h de velocidad punta. Su versatilidad está fuera de toda duda, al ofrecer tres asientos traseros con la misma anchura y un amplísimo maletero de 597 litros. Por lo tanto, se trata de una alternativa inigualable frente a los SUV compactos, cuya plaza central es bastante más reducida y tienen un maletero más pequeño. Las familias y aquellos con aficiones al aire libre sacarán muchísimo partido al vehículo galo. El equipamiento de serie del acabado Plus comprende aire acondicionado, pantalla táctil de 10 pulgadas, puerta lateral deslizante en el lado derecho, Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos, asiento del acompañante abatible o sensores de alumbrado, lluvia y aparcamiento. ¡Vaya bajada de precio! También incluye reconocimiento de señales de tráfico, cámara de visión trasera o control de presión de los neumáticos, entre otras ayudas de seguridad. Por si fuera poco, la tarifa al contado se ha reducido más de 5.000 euros en unos pocos meses. Sí, porque el pasado mes de agosto te hablamos de este mismo vehículo y te contamos que su tarifa se iniciaba en 30.892 euros, pero ahora Citroën la comercializa desde 25.462 euros, según el configurador oficial. Parece que, en determinados automóviles, las marcas están ajustando tarifas para no perder ritmo comercial y esa decisión tiene un beneficiado directo: los clientes.