Mercedes prepara una nueva generación de grandes monovolúmenes con el debut del Mercedes-Benz VLE, el modelo que tomará el relevo de la conocida Mercedes-Benz Clase V. La gran novedad es que se trata del primer vehículo desarrollado sobre la nueva arquitectura VAN.EA, una plataforma diseñada específicamente para modelos eléctricos. El nuevo modelo mide 5,31 metros de largo, 2 metros de ancho y 1,94 de alto y su distancia entre ejes alcanza los 3,34 metros. Más adelante habrá una versión de batalla larga cuya longitud será de 5,48 metros (con 3,52 m de batalla). Con este lanzamiento, la marca alemana quiere dar un salto importante en el segmento. La idea es mantener el espacio y la versatilidad de una gran furgoneta, pero con el nivel de confort, tecnología y refinamiento de una berlina de lujo. Un interior mucho más premium Si hay un apartado en el que el nuevo VLE marca la diferencia frente a su predecesor es en el interior. Mercedes ha apostado por un habitáculo más sofisticado, con un enfoque claramente premium y una modularidad pensada para adaptarse a distintos usos. El modelo puede configurarse con hasta ocho plazas y ofrece varias soluciones para reorganizar el espacio interior. En las versiones más prácticas, los asientos se montan sobre raíles y pueden desplazarse o retirarse fácilmente gracias al sistema Roll & Go. Cada asiento incorpora pequeñas ruedas que facilitan su movimiento, lo que permite transformar el interior rápidamente según las necesidades del momento. Con todos los asientos instalados, el maletero ofrece hasta 795 litros de capacidad. Si se retiran las filas traseras, el volumen puede alcanzar los 4.078 litros, una cifra que deja claro el carácter versátil del modelo. Asientos diseñados para viajar como en una limusina Mercedes también ha puesto mucho énfasis en el confort de los pasajeros traseros, especialmente en las versiones más exclusivas del VLE. Para ello ha desarrollado nuevos asientos que buscan ofrecer una experiencia similar a la de las grandes berlinas de la marca. El más avanzado es el denominado Grand Comfort Seat, que incorpora reposapiernas eléctrico, función de masaje, soporte lumbar ajustable, almohada adicional y carga inalámbrica para dispositivos móviles. El objetivo es que los pasajeros puedan viajar con el mismo nivel de comodidad que en una limusina. Además, el sistema permite reorganizar los asientos de forma remota desde la pantalla central o mediante la aplicación del vehículo. Con esta función, el coche puede ajustar automáticamente la posición de las filas para priorizar el espacio para las piernas o aumentar el volumen del maletero según el tipo de viaje. Una pantalla 8K de 31 pulgadas en el techo Otro de los elementos más llamativos del interior es la experiencia multimedia para los pasajeros traseros. En el techo se esconde una gran pantalla panorámica retráctil de 31,3 pulgadas con resolución 8K que se despliega cuando se activa el sistema de entretenimiento. Con ella, el interior del VLE puede convertirse en un pequeño cine, una sala de videojuegos o incluso una oficina móvil. La pantalla admite funciones de streaming, juegos y videoconferencias gracias a una cámara integrada de ocho megapíxeles. El sistema puede combinarse con un equipo de sonido envolvente firmado por Burmester con 22 altavoces y tecnología Dolby Atmos, pensado para ofrecer una experiencia sonora especialmente envolvente. Más sensación de espacio y ambiente premium La sensación de amplitud también se ha trabajado especialmente en este modelo. El VLE puede equipar un gran techo panorámico denominado Sky View que se extiende desde el pilar central hasta la parte trasera del vehículo. Este panel de cristal aumenta la entrada de luz en el habitáculo y refuerza la sensación de espacio para todos los ocupantes. Una persiana eléctrica permite regular la iluminación cuando sea necesario. La iluminación ambiental también tiene un papel protagonista en el interior. Recorre todo el habitáculo, desde el salpicadero hasta la tercera fila de asientos, creando una atmósfera mucho más sofisticada y cercana a la de un salón premium. Un salpicadero dominado por tres pantallas En la parte delantera, el conductor se encuentra con un entorno digital similar al de los últimos modelos de la marca. El VLE puede equipar la denominada MBUX Superscreen, un sistema formado por tres pantallas integradas bajo una misma superficie de cristal que recorre todo el salpicadero. Este conjunto incluye una instrumentación digital de 10,25 pulgadas, una pantalla central de 14 pulgadas y otra pantalla de 14 pulgadas para el pasajero delantero. Todo el sistema funciona con el nuevo sistema operativo MB.OS, que integra inteligencia artificial y permite actualizar funciones del vehículo de forma remota. Hasta 700 kilómetros de autonomía En su lanzamiento, el VLE se ofrecerá inicialmente como vehículo totalmente eléctrico. La gama arrancará con el VLE 300 de 272 CV y tracción trasera, mientras que el VLE 400 4MATIC alcanzará los 415 CV con tracción total. Ambos modelos utilizarán una batería de 115 kWh y podrán superar los 700 kilómetros de autonomía según el ciclo WLTP en la versión más eficiente. Posteriormente, la gama se ampliará con dos variantes adicionales equipadas con una batería de litio-hierro-fosfato (LFP) de 80 kWh. La arquitectura eléctrica de 800 voltios permitirá además realizar cargas rápidas capaces de recuperar más de 300 kilómetros de autonomía en apenas quince minutos. Su capacidad de remolque es de hasta 2,5 toneladas. Arrastra fácilmente caravanas, barcos o remolques para caballos. Llegará al mercado en 2026 Mercedes presentará oficialmente el nuevo VLE al público durante el próximo Paris Motor Show, aunque su lanzamiento comercial está previsto para finales de 2026. El precio todavía no ha sido confirmado, pero todo apunta a que superará los 90.000 euros, teniendo en cuenta que el EQV actual parte de los 89.000 euros. En el mercado competirá con modelos como el Lexus LM, el Denza D9 o el Volkswagen ID. Buzz GTX. Con este modelo, Mercedes quiere demostrar que una furgoneta puede ofrecer mucho más que espacio. El nuevo VLE busca posicionarse como una alternativa de lujo para familias, servicios de transporte premium o clientes que buscan una auténtica limusina con espacio para hasta ocho pasajeros.