El diésel está mucho más caro que la gasolina, y lo peor es que sigue subiendo En los últimos dos meses, el diésel se ha encarecido tanto que cuesta mucho más llenar un depósito de gasoil que hacerlo con gasolina, cuando históricamente ha sido siempre al contrario. La guerra en Oriente Medio ha generado una crisis en los combustibles y esto deja verse en el bolsillo de los conductores, especialmente entre aquellos que tienen un coche diésel.¿Por qué el diésel es más caro que la gasolina?Desde que estalló el conflicto con Irán, el diésel se ha convertido en el combustible más afectado, en gran parte por su estrecha relación con la evolución del barril de Brent. A diferencia de la gasolina, su precio está más condicionado por el mercado de productos ya refinados, que se negocian directamente en los mercados internacionales mayoristas.En este contexto, vuelve a imponerse la oferta y la demanda. Europa depende en gran medida de las importaciones de diésel, lo que incrementa la presión sobre los precios. Países como España, además, están especialmente expuestos a los flujos de suministro que atraviesan el estrecho de Ormuz, una vía estratégica que en estos momentos permanece bloqueada por la guerra en Oriente Medio.La situación se complica aún más si se tiene en cuenta la inestabilidad generalizada en la región. Algunos grandes productores, como Arabia Saudí u Omán, están intentando redirigir sus exportaciones por rutas alternativas, aunque hacerlo implica importantes dificultades logísticas y no ofrece una solución inmediata.A todo ello se suma el impacto de tener que reorganizar la cadena global de suministro del petróleo, un proceso complejo y costoso. Además, los ataques a petroleros e infraestructuras energéticas en la región están añadiendo más incertidumbre, lo que termina trasladándose directamente a la cotización del crudo en los mercados internacionales.Por último, hay otro elemento a tener en cuenta, el nivel de reservas. El diésel ya parte de una situación de mayor demanda frente a la gasolina, y unos inventarios ajustados han contribuido a intensificar la subida de precios. De hecho, algunos analistas ya advierten de que, si el conflicto se prolonga en el tiempo, podría llegar a plantearse un escenario de escasez como el que atraviesa Francia.El precio del gasóleo antes y después del estallido de la guerra de IránAnalicemos cómo ha cambiado el precio del diésel en los últimos meses. Si viajamos en el tiempo a mediados de febrero, cuando los carburantes se vendían a unos precios dentro de una lógica razonable, a pesar de que siguen siendo más caros de lo que lo eran antes de 2022, descubrimos que el gasoil oscilaba alrededor de 1,40 euros por litro repostado de media en España.En cambio, la gasolina era más cara, como lo ha sido históricamente. En concreto, el litro de 95 estaba unos 5 céntimos de euro por encima del diésel, lo que lo situaba cerca de la zona de 1,50 euros/litro. En concreto, el diésel costaba de media 1,41 euros el pasado 1 de febrero, mientras que la gasolina estaba en 1,46 euros.El inicio de la guerra en Oriente Medio provocó que los precios de los combustibles subieran de forma abrupta. El 21 de marzo se alcanzó su máximo en esta crisis, llegando a estar el litro de gasolina a 1,82 euros, mientras que el del diésel se elevó hasta los 2,04 euros por litro repostado.Entonces, llenar un depósito de gasolina de unos 50 litros costaba de media en España unos 91 euros, mientras que repostar la misma cantidad de gasóleo costaba 102 euros, es decir, unos 11 euros de diferencia entre dos combustibles que, en principio, deberían tener precios opuestos, es decir, que la gasolina debería ser más cara que el diésel.Bajada anunciada y tendencia al alza del diéselLa caída del precio de los carburantes después de la entrada en vigor de la rebaja del IVA del 21% al 10% aprobada por el Gobierno provocó que el diésel bajara hasta los 1,87 euros, mientras que la gasolina se quedó en 1,62 euros. Incluso con la reducción del IVA, la bajada fue aún más pronunciada en la gasolina, llegando a registrar una diferencia de unos 25 céntimos de euro por litro.La estabilidad llegó en los últimos días de marzo, con apenas fluctuaciones en el precio de los combustibles. De hecho, se registró una ligera bajada que dejó el diésel en 1,77 euros y la gasolina de 95 octanos en 1,55 euros.Sin embargo, ya empezaba a vislumbrarse una tendencia alcista en el precio del gasoil antes de que cerrara el mes de marzo, mientras que la gasolina continuaba su desescalada. Una vez completada la primera semana de abril, se hace manifiesto que el diésel sigue subiendo, mientras que la gasolina se mantiene casi estable, aunque ha variado su precio.A día 7 de abril de 2026, el diésel cuesta de media 1,88 euros por litro repostado, mientras que la gasolina tiene un precio de 1,57 euros, o lo que es lo mismo, 29 céntimos de euro menos. Esto también significa que el diésel ha subido hasta 11 céntimos en las dos últimas semanas, mientras que la gasolina tan solo ha variado su coste en 2 céntimos en el mismo período.