El pasado mes de octubre, tras meses e incluso años de espera, por fin se desveló el Toyota Land Cruiser FJ, un pequeño y asequible todoterreno con 4,57 metros de largo, que ya se está produciendo en Tailandia y se empezará a entregar a finales de este año. Si recuerdas, la mecánica escogida es una de gasolina sin turboalimentación, con 2,7 litros y cuatro cilindros, que desarrolla 163 CV y 246 Nm de par máximo, y está vinculada a una transmisión automática de seis velocidades. En concreto, es el mismo motor que emplea el pick-up Hilux Champ. Pues bien, según un artículo del medio de comunicación japonés Best Car, el 4x4 japonés podría recibir un bloque turbodiésel de 2,8 litros, es decir, herencia directa del Land Cruiser y el Hilux que se comercializan en España. Este propulsor entrega 204 CV y 500 Nm, y se beneficia de un sistema de hibridación ligera. Galería: Toyota Land Cruiser FJ 2026 Eso sí, aún no está claro si el Land Cruiser FJ recibirá la versión electrificada o no. De hecho, esta incorporación no será ni mucho menos inmediata, pues no se espera que el turbodiésel se incorpore a la gama hasta 2029. Ese lapso de tres años parece intencionado, pues Toyota podría trabajar duramente en el motor para lograr bajar las emisiones todo lo posible y así ser compatible en mercados como el japonés durante la próxima década de 2030. Además, la introducción del diésel podría abrir nuevos mercados para el Land Cruiser JF, como por ejemplo Australia. ¿Estás pensando en Europa? Lamentablemente, lo tenemos muy difícil para recibir este vehículo tan divertido y que supondría un concepto desaparecido con el Suzuki Jimny. Una verdadera pena, porque el 4x4 japonés se ha desarrollado a partir de un robusto chasis de largueros y travesaños, y cuenta con un sistema de tracción total conectable para superar caminos embarrados o pendientes con poca adherencia. En Japón sí se lanzará, aunque los clientes tendrán acceso a un único acabado, el VX, que se distingue por sus faros LED rectangulares y un generoso equipamiento de serie. Desde luego, el coto a las emisiones no está privando de vehículos realmente divertidos.