Las baterías de estado sólido están llegando... o quizá no: todavía quedan problemas por resolver. Aun así, algunos fabricantes aseguran estar cerca de llevarlas al mercado. En fin, cada marca se encuentra en una situación diferente. En realidad, todas estas noticias no tienen por qué ser contradictorias. Por un lado, estas baterías están listas, fabricadas y funcionando. Por otro, casi siempre siguen en fase de prototipo, se producen en pequeñas series y con métodos que no siempre resultan sostenibles desde el punto de vista económico. Los últimos escollos por superar Si hacemos una foto del momento actual, se puede afirmar que hay coches laboratorio realizando pruebas en carretera, plantas piloto para definir procesos productivos y centros de investigación mejorando las fórmulas químicas y las arquitecturas internas. El prototipo Honda 0 SUV Pese al creciente entusiasmo, aún hay problemas por resolver. Honda y Toyota, al publicar sus últimas patentes, ofrecen una imagen bastante precisa de lo que separa a las baterías de estado sólido de su consagración definitiva: su adopción en modelos de producción en serie. Alargar la vida útil Para Honda, el núcleo del problema está en la resistencia a las tensiones mecánicas y térmicas. Cuando una batería se carga y se descarga, sus partes internas se expanden y se contraen. En las baterías de iones de litio con electrolito líquido este movimiento se gestiona bastante bien, pero en los sistemas con electrolito sólido existe el riesgo de que se formen grietas y se produzcan separaciones entre capas. Las nuevas patentes de Honda se centran precisamente en cómo mejorar la estructura interna de las celdas para resistir esas tensiones, evitando que la batería se deteriore antes de alcanzar un número significativo de ciclos de carga. Toyota Corolla Concept Estado sólido para todos Toyota, por su parte, está poniendo el foco en un aspecto diferente: la producción a gran escala con métodos eficientes. Según las patentes más recientes, los técnicos de la firma japonesa están afrontando problemas relacionados con la sensibilidad de las baterías de estado sólido a la contaminación, la humedad y las variables del proceso, que en las fases de laboratorio se pueden controlar, pero en una fábrica real se convierten en una pesadilla logística. Para Toyota, en definitiva, el verdadero avance no es contar con una tecnología válida sobre el papel, sino garantizar su fiabilidad durante la producción industrial. Cada batería debe salir de la planta con especificaciones idénticas. Las baterías de estado sólido de Chery ¿Cuánto habrá que esperar todavía? Las patentes de Honda y Toyota ayudan a aclarar que las baterías de estado sólido aún deben superar una serie de obstáculos. Obstáculos que, según la cúpula de ambos fabricantes, no se dejarán atrás antes de 2030. En China hay quien piensa de forma similar, pero también hay marcas que están acelerando los plazos. Algunos sostienen que los primeros coches eléctricos con este tipo de acumuladores se pondrán a la venta en 2027. Luego está Chery, que incluso podría vender el primer modelo con batería de estado sólido en 2026. En resumen: parece que, aunque por ahora se siga hablando de experimentos, la espera está a punto de terminar.