2025 marcó un punto de inflexión en la industria del automóvil a nivel global: los fabricantes chinos consolidaron su crecimiento y ganaron terreno frente a marcas históricas estadounidenses y japonesas. Aunque no es ninguna novedad que los productores chinos estén ampliando rápidamente su presencia internacional, el año pasado dejó dos episodios sonados que sacudieron el sector y redefinieron el panorama competitivo mundial. El primero tiene que ver con BYD, que superó por primera vez a General Motors en ventas mundiales, un resultado impensable hasta hace pocos años para el gigante de Detroit. El segundo afecta a Geely, que adelantó a Honda, confirmando que las marcas chinas están escalando posiciones también a costa de los fabricantes japoneses tradicionales. Estos resultados no sólo ponen de relieve el crecimiento extraordinario de los constructores chinos, sino que también señalan un cambio de paradigma en la geografía de la producción y del mercado mundial del automóvil. Una empresa china por delante de los estadounidenses General Motors fue durante décadas el mayor fabricante de automóviles del mundo, hasta la crisis financiera en Estados Unidos. Era un gigante con operaciones en todo el planeta. Su amplia cartera de marcas incluía Chevrolet, Buick, Cadillac, GMC, Saturn, Oldsmobile, Pontiac, Holden, Daewoo, Opel, Vauxhall, Saab y Hummer. El dominio terminó cuando fue superada en ventas por Toyota y Volkswagen hace más de 15 años. Tras decidir salir de algunos mercados para concentrarse en los principales, sus ventas han caído de forma considerable en los últimos 10 años. El año pasado, finalmente, también fue superada por un fabricante chino. Según los datos oficiales publicados por las marcas, la china BYD vendió 4,60 millones de vehículos en 2025, convirtiéndose así en el quinto fabricante mundial. Sólo quedó por detrás de Toyota, Volkswagen, Hyundai Motor Group y Stellantis. El aumento del 7,7% le permitió escalar dos posiciones en el ranking global, superando a dos de las firmas estadounidenses más icónicas: GM y Ford. Incluye vehículos comerciales ligeros y pesados. Stellantis excluye Leapmotor. GM excluye las ventas de SGMW. Geely incluye Volvo, Polestar y Lotus, pero excluye smart Aunque GM declaró haber vendido 6,18 millones de unidades, este total incluye los volúmenes de la 'joint venture' (empresa conjunta) con las chinas SAIC Motor y Wuling Motors. Excluyendo los 1,64 millones de unidades vendidos por SGMW, la compañía estadounidense habría comercializado alrededor de 4,55 millones de unidades, es decir, 55.000 menos que BYD. ¿El motivo? GM está perdiendo mucho terreno en China y ya no tiene presencia en India, una fuente clave de crecimiento. Además, se ha centrado en sus operaciones en Norteamérica, lo que hace que sus productos sean menos competitivos en los mercados globales (la caída de cuota en Latinoamérica es una consecuencia). Justo por detrás de GM se situó Ford, en séptima posición, con 4,40 millones de unidades. Al igual que su rival de Detroit, también está sufriendo fuertes pérdidas en China, además de atravesar una situación crítica en Europa. Geely, más grande que dos iconos japoneses El segundo fabricante chino superó al segundo japonés. Geely y su amplia cartera de marcas vendieron más coches que Honda, que a su vez adelantó a Suzuki, que entró en el 'top 10' y dejó fuera del ranking a Nissan. Otro gran hito que anticipa cómo los fabricantes chinos están cambiando el 'statu quo' de la industria del automóvil a escala mundial. El autor del artículo, Felipe Munoz, es analista especializado en la industria del automóvil y creador de contenido de Car Industry Analysis en redes sociales.