Llegado a este punto, los puristas debéis ser fuertes. Respirad hondo. ¿El motivo? Lo que ha creado la empresa californiana de tuning S-KLUB LA es, para algunos, el paraíso definitivo de los restomod y, para otros, un motivo para acudir a la Corte Internacional de La Haya para hablar sobre vandalismo automovilístico. Hablamos del «Final Boss». Un Mercedes 600 de la serie W100 (sí, exactamente, el coche de los dictadores, de Elvis y del Papa) al que se le ha incorporado toda la tecnología de un Mercedes-AMG S 63 E Performance de 2024. Vamos, una berlina deportiva y de lujo moderna. Así fue la operación: el W100 se une al W223 Normalmente, los restauradores de coches antiguos rescatan carrocerías viejas y les instalan un moderno motor V8. S-KLUB LA, preparador conocido por sus controvertidas transformaciones, como el 300 SL basado en el Tesla Model 3, optó por un camino más radical. El director de la empresa, Ed Sarkisyan, simplemente compró un S 63 nuevo de fábrica (con un precio de catálogo de 251.701 euros), lo condujo algo más de 6.400 kilómetros y luego puso en marcha el proceso creativo... y la amoladora. ¿El motivo? La distancia entre ejes del W100 corto y la versión larga actual de la Clase S es prácticamente idéntica. Así que, en lugar de intentar encajar a la fuerza la tecnología moderna en el antiguo chasis, se llevó a cabo una operación denominada "cambio de chasis". La carcasa oxidada del 600 de 1971, un hallazgo en un granero de Texas que llevaba diez años abandonado, fue restaurada minuciosamente y colocada sobre el chasis ultramoderno del S 63. Mercedes 600 «Final Boss» del S-Klub LA El resultado es técnicamente fascinante: el coche conserva el motor V8 biturbo de 4,0 litros más el motor eléctrico con una potencia del sistema de más de 800 CV y un par de más de 1.400 Nm. También se han conservado la suspensión, los frenos y, aunque parezca increíble, toda la electrónica, incluido el sistema MBUX, los asientos con función de masaje y los sistemas de asistencia. Al abrir la puerta, no se respira el aire barroco de madera de os años 70, sino la cabina digital actual, adaptada al estrecho habitáculo del clásico. Ver para creer... Un diseño, entre la genialidad y la locura Visualmente, el "Final Boss" llama poderosamente la atención. La carrocería se ha ensanchado para acomodar la enorme anchura de vía del moderno AMG. Por su parte, los faros son lo más destacado para los amantes de la tecnología: mediante un escaneo 3D, se digitalizaron y rediseñaron las carcasas del W100 para integrar los modernos módulos LED del S 63 y las entradas de aire funcionales. ¿Y el color? Que podemos decir sobre él, más allá de que el verde intenso también se refleja en el carbono tintado del techo, los espejos y los accesorios. Mercedes 600 «Final Boss» de S-Klub LA Pero donde hay luz, también hay mucha sombra, al menos a ojos de la comunidad de YouTube. Mientras que la ejecución artesanal de la carrocería y la integración del interior se celebran como «el siguiente nivel» y «arte de la ingeniería», la parte trasera provoca sobre todo respiraciones entrecortadas. La red emite su veredicto: «¡Hay que quitar el alerón!». Un vistazo a los comentarios del vídeo deja a las claras que los usuarios se debaten entre la admiración por la artesanía y el horror por los errores de estilo. La piedra angular: un enorme alerón trasero fijo, al estilo JDM, y un enorme logotipo de Mercedes colocado adicionalmente en la parrilla del radiador. El usuario @thewedge8823 resume el sentir de muchos: "Quita el alerón trasero y el emblema del centro de la parrilla y quedará limpio". Las críticas al alerón son una constante en los comentarios. "El alerón trasero es absolutamente horrible", escribe @gunnshell, mientras que @indybob770 es más claro: "El alerón NO PEGA NADA con el diseño". Mercedes 600 «Final Boss» de S-Klub LA Vídeo original «The FINAL BOSS» de S-Klub LA Galería: Mercedes 600 "Final Boss" de S-Klub LA