Inicialmente, Porsche apostó por la electrificación, con ambiciosos planes para una gama de vehículos eléctricos que abarcaba deportivos, berlinas y SUV. Pero a medida que la demanda de los automóviles sin emisiones se ha enfriado, el fabricante de automóviles parece estar dando marcha atrás. El próximo SUV K1, el más grande de toda la gama, estaba previsto que fuera sólo eléctrico. Ahora, según un nuevo artículo de Autocar, Porsche está preparando opciones V6 y V8. Según se informa, el K1 compartirá plataforma con el próximo Audi Q9 y ofrecerá una gama mecánica de gasolina. Audi Q9 2026, render Motor1.com En lugar de utilizar la plataforma Scalable Systems Platform prevista inicialmente, el K1 empleará la arquitectura Premium Platform Combustion (PPC) del Grupo Volkswagen, la misma sobre la cual se han desarrollado los Audi A5 y Q5, entre otros modelos. Este cambio permitirá una mayor flexibilidad, incluyendo configuraciones de cinco y siete asientos, así como motores tradicionales de gasolina y, sobre todo, híbridos enchufables de mucha potencia... y dotados de la etiqueta 0 de la DGT. Se espera que las opciones de motor incluyan las unidades V6 de 3 litros y V8 de 4 litros existentes en Porsche. La potencia debería ser similar a la de la gama Cayenne, con un rango aproximado de entre 350 y 730 CV. Porsche Cayenne Turbo Electric Esta medida coincide con los comentarios realizados en septiembre por el director ejecutivo de Porsche en aquel momento, Oliver Blume, quien afirmó que el cambio del K1 hacia la propulsión por combustión reflejaba mejor "las nuevas realidades del mercado y las cambiantes demandas de los clientes". Sin embargo, no se ha descartado una variante totalmente eléctrica. Se espera que Porsche lance el K1 aproximadamente un año después de que Audi presente el Q9, previsto para finales de 2026. La producción tendrá lugar en la planta del Grupo Volkswagen en Bratislava, Eslovaquia, junto con el propio Q9 y el Cayenne Electric.