Bruselas ha dado un respiro a CUPRA y a su SUV eléctrico Tavascan: la Unión Europea ha decidido eximir a este modelo fabricado en China de los aranceles adicionales que hasta ahora gravaban sus importaciones. Esta decisión, hecha oficial el pasado 10 de febrero por la Comisión Europea, supone una novedad en la aplicación del nuevo régimen arancelario europeo para los vehículos eléctricos chinos. Desde octubre de 2024, los coches eléctricos fabricados en China están sujetos en la UE a una tributación total que puede superar el 30%, combinando el arancel común del 10% con otro compensatorio del 20,7%, aplicado en el marco de una investigación antidumping y antisubvenciones. Este último ha lastrado los resultados de SEAT S.A., empresa matriz de CUPRA, provocando en particular una caída de casi el 96% del beneficio operativo en 2025, siendo el Tavascan uno de los principales factores. Tavascan: diseñado en España, fabricado en China El Tavascan, un SUV eléctrico diseñado en España pero ensamblado en la fábrica de Volkswagen en Anhui (China), ha obtenido ahora una exención específica de estos impuestos adicionales: a cambio de un precio mínimo de importación y una cuota anual de ventas fijada con Bruselas, la Unión renuncia al derecho compensatorio. Así, sólo se sigue aplicando el arancel básico del 10%. Los detalles numéricos del acuerdo, en particular los umbrales de volumen o el nivel de precio mínimo, no se han hecho públicos por el momento. Galería: Prueba CUPRA Tavascan VZ 2024 Esta decisión no es fruto del azar. Volkswagen, a través de su filial SEAT S.A., ha negociado durante meses con las autoridades europeas, argumentando que el Tavascan es un proyecto europeo, en cuanto a diseño, estrategia de marca y objetivos de transición energética, a pesar de que se fabrica en Asia. Además, el Grupo Volkswagen se ha comprometido a reforzar sus inversiones en proyectos de movilidad eléctrica dentro de la UE, en consonancia con las prioridades industriales y climáticas de Bruselas. En concreto, para los compradores, el impacto esperado seguirá siendo moderado. A pesar de la supresión de los recargos, todo indica que los precios de venta del Tavascan no deberían bajar drásticamente: la exención tiene como objetivo principal hacer que el modelo sea comercialmente viable para CUPRA en Europa frente a la competencia, más que ofrecer una ganga a los consumidores. Desde el punto de vista político y económico, la operación podría allanar el camino para acuerdos similares para otros modelos importados de China, incluidos los de fabricantes chinos puros, a los que ahora se anima a presentar sus propios compromisos de precios para eludir los recargos. Y es que Pekín ha reaccionado pidiendo un trato justo y transparente para sus fabricantes en la UE. Por último, el interés estratégico de Volkswagen por su gama eléctrica es evidente: la marca incluso está considerando repatriar a Europa la producción del Tavascan en el futuro, aunque sin entrar en detalles, para reducir su vulnerabilidad a los aranceles y a los avatares del comercio internacional.