Europa desvela su plan para ahorrar gasolina y diésel: bajar la velocidad en 10 km/h, teletrabajo... La guerra entre EEUU e Irán está teniendo consecuencias económicas no solo en España, sino en toda Europa. Es por eso que la Comisión Europea ha recomendado una serie de medidas que los ciudadanos pueden aplicar para tratar de ahorrarse un dinero y un gasto de gasolina y diésel, sobre todo desde el punto de vista energético. Tras el cierre del estrecho de Ormuz, la cantidad de petróleo del que dispone Europa está bajo mínimos. Es por eso que la Comisión Europea ha pedido a los Estados miembros que coordinen sus planes de contingencia para blindar el suministro de crudo y de productos refinados.Para ello, ha recomendado a todos los países que forman parte de la Unión Europea que sigan las recomendaciones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) con el objetivo de reducir el consumo de petróleo y así aliviar la presión sobre los precios."La seguridad del suministro de la Unión Europea sigue estando garantizada. Pero debemos estar preparados para una perturbación potencialmente prolongada del comercio internacional de la energía", señalaba el comisario de Energía, Dan Jørgensen, en una carta.La propia AIE considera que el mundo se enfrenta a la mayor disrupción de oferta de la historia del mercado global del petróleo. En ese escenario, el organismo considera imprescindible actuar también sobre la demanda, especialmente en transporte, aviación, industria y consumo doméstico.Es por eso que Jørgensen comenta la necesidad de prestar "especial atención al sector del transporte" y propone un decálogo de actuaciones. Reducir la velocidadUna de las primeras medidas de este plan está relacionada con la velocidad. En concreto, recomienda reducir unos 10 km/h el límite de velocidad en las autopistas. La AIE sostiene que esta es una de las medidas más inmediatas y eficaces para reducir el consumo de gasolina y diésel tanto en turismos como en vehículos comerciales y camiones.Apoyar el teletrabajoAdemás de reducir la velocidad, como es lógico, reducir los desplazamientos también ayuda a ahorrar el gasto de gasolina y diésel. Es por eso que Bruselas aconseja fomentar el trabajo a distancia. Según la AIE, reducir estos desplazamientos, sobre todo en áreas metropolitanas y grandes núcleos urbanos, tiene un impacto directo sobre la rebaja de combustible.Abaratar el transporte públicoEl transporte público sirve para que mucha gente se mueva a un mismo punto utilizando menos recursos. Estaba claro que la AIE iba a ver con buenos ojos esto. Es por eso que recomienda impulsar su uso mediante incentivos, rebajas tarifarias o refuerzos de servicio.Sancionar el uso del vehículo privadoEn contraposición se encuentra el coche personal. De hecho, la agencia pide restringir la circulación de vehículos privados en las grandes ciudades. El objetivo de esta medida es doble: reducir tanto la congestión como el consumo de carburantes.Optar por una conducción eficientePor su parte, la agencia recomienda que, si vamos a coger el coche, vaya bastante ocupado. De la misma manera, recuerda que hay una forma de conducción que permite ser más eficiente.De esta manera, se debe acelerar y frenar de forma suave o hacer un correcto mantenimiento tanto de las ruedas como del motor, así como mantenerse a una velocidad constante. Todo ello favorece el ahorro de combustible.Mejorar el transporte de mercancíasIgual que estas medidas afectan a los usuarios, también lo hace al transporte. Es por eso que la AIE aconseja optimizar rutas, cargas y hábitos de conducción en flotas comerciales y de reparto para contener el uso de diésel, uno de los productos que más preocupa actualmente al mercado europeo.Hay que proteger el GLPNo solo es prioritario el petróleo, sino que también lo es el gas licuado del petróleo (GLP). Es por eso que la Agencia de la Energía recomienda reservarlo para necesidades esenciales, como puede ser la cocina.En esta línea, la AIE sugiere que se busquen reemplazos de este GLP por otras soluciones, como la electricidad. Se trata de una medida con un componente más estructural, pero que puede aliviar parte de la tensión si la crisis se prolonga.Evitar coger avionesEsta medida no es nueva, ya que el Gobierno de España lleva años aconsejando evitar coger aviones si existen otras alternativas públicas, como el tren. El foco está en contener la presión sobre el queroseno, uno de los combustibles más expuestos al actual shock energético.Sustituir las materias primasPor último, la AIE también tiene consejos para las grandes empresas, sobre todo para las petroleras y petroquímicas. El organismo plantea aprovechar la flexibilidad técnica para sustituir determinadas materias primas derivadas del petróleo por otras alternativas allí donde sea posible, además de reforzar la eficiencia operativa y energética en los procesos industriales.Aunque actualmente las reservas europeas se sitúan ligeramente por encima del 28% de su capacidad, los países del G7 ya han advertido de que están dispuestos a adoptar "todas las medidas necesarias" para garantizar la estabilidad del mercado energético.