Ahorrar gasolina no depende solo del coche que conduzcas. La forma en la que te pones al volante influye directamente en el consumo, y pequeños cambios pueden marcar una gran diferencia sin que apenas lo notes en tu día a día.Un vídeo en las redes ha puesto hincapié en esos gestos que muchos conductores repiten sin darse cuenta y que acaban disparando el gasto de combustible. La buena noticia es que corregirlos es más fácil de lo que parece.Usa marchas largasCircular con marchas largas permite que el motor funcione a menos revoluciones, lo que reduce el consumo de gasolina. Muchos conductores tienden a alargar demasiado las marchas cortas, haciendo que el motor trabaje más de lo necesario.Lo recomendable es subir de marcha de forma progresiva y mantener el coche en un régimen bajo siempre que sea posible. Esto no solo ahorra combustible, también reduce el desgaste del motor.Mantén una velocidad constanteCircular a una velocidad estable es clave para optimizar el consumo. Cada cambio brusco obliga al motor a hacer un esfuerzo extra, lo que se traduce en más combustible utilizado.Siempre que sea posible, conviene mantener un ritmo uniforme, especialmente en carretera. Esto permite que el coche funcione de forma más eficiente y gaste menos.Aprovecha la inerciaAnticiparse al tráfico y dejar que el coche ruede sin acelerar es otra de las claves. Levantar el pie del acelerador con tiempo permite aprovechar la inercia del vehículo, reduciendo el uso de combustible.Este gesto es especialmente útil al acercarse a semáforos, rotondas o retenciones. Además de ahorrar gasolina, también disminuye el desgaste de los frenos.En definitiva, cambiar pequeños hábitos al volante puede tener un impacto directo en el gasto de combustible. No hace falta un coche nuevo para ahorrar, basta con conducir mejor.