No es un día cualquiera en el madrileño circuito del Jarama. Aficionados venidos de distintos rincones del país, realizan la última puesta a punto de sus coches antes de tomar la pista con ellos. La práctica totalidad son modelos de combustión de marcas reconocidas y no ocultan diferentes 'ajustes' para aumentar su rendimiento: escapes, alerones, suspensiones específicas, neumáticos semi-slicks... Sus mecánicas rugen sin contemplaciones en la línea de salida del pit lane, antes de que el semáforo se ponga en verde pero, una vez cierro la puerta de mi Alpine A390, todo es silencio, paz y armonía. ¿Podrá estar a la altura de semejante reto el SUV eléctrico de Alpine o habremos ido demasiado lejos esta vez? –me pregunto– Estaba solo a escasos minutos de comprobarlo, pero todavía no podía ni imaginar lo que venía a continuación...Alpine A390 GT ó cómo camuflar 2,2 toneladas en cada curvaRecordemos que el Alpine A390 llegaba al circuito del Jarama con unas características nada habituales para cualquier deportivo que se precie. Estábamos ante un voluminoso SUV de 4,62 metros de largo y 2,2 toneladas toneladas de peso, con una mecánica eléctrica que combina tres propulsores para alcanzar los 400 CV de potencia y los 650 Nm de par máximo. A cambio, para alimentar semejante entramado mecánico, una batería de 89 kWh se alojaba en el suelo del coche y la masa de la misma invitaba a pensar que estaríamos más cómodos con el A390 GT en cualquier carretera, conduciendo plácidamente, que atacando los pianos de un circuito. Pero sus primeras vueltas bastaron para hacerme cambiar drásticamente de opinión.Jose Carlos Luque prueba el Alpine A390 en el circuito del JaramaFrente a los numerosos deportivos de combustión que poblaban el circuito en esta mañana de domigo, el modelo francés destacó desde el primer momento por la entrega instantánea de potencia, una elevada capacidad de tracción y un reparto de pesos muy equilibrado que nos otorgaba una inesperada ventaja ya desde el inicio.El modo Track transforma su comportamientoDespués de una primera vuelta de instalación, destinada a calentar los neumáticos y el equipo de frenos, no dudé en seleccionar el modo Track. Esta configuración concede un mayor protagonismo a los dos motores situados en el eje trasero y modifica claramente el carácter del coche.La zaga se vuelve más reactiva y aunque me obliga a dosificar con mayor cuidado el acelerador a la salida de las curvas, permite que pueda redondear estas con más facilidad. Es cierto que no ofrece una dirección tan rápida y precisa como nos gustaría en este ambiente, pero es suficiente para que el A390 mantenga un comportamiento predecible y mucho más eficaz del que me esperaba tras haberlo probado antes de carreteras de montaña.Alpine A390 GT en el circuito del Jarama pasando por debajo del puente MichelinLo más sorprendente es su facilidad para entrar en los virajes. Aunque las inercias derivadas del peso siguen presentes, el Alpine cambia de dirección con una agilidad inesperada y conserva una gran estabilidad tanto en las frenadas como en los apoyos rápidos.Jose Carlos Luque prueba el Alpine A390 en el circuito del JaramaTracción y confianza para rodar muy rápidoLa entrega inmediata del par permite alcanzar un ritmo elevado prácticamente desde el comienzo. Mientras algunos de los deportivos de combustión presentes en la pista necesitan calentar progresivamente su mecánica, el A390 nos brinda unas prestaciones sobresalientes enseguida, demostrando rapidez y transmitiendo confianza en todo momento pese a las altas velocidades a las que rodamos.Su suspensión resulta más firme de lo esperado y el equipo de frenos responde con eficacia pese a las exigencias que supone detener un vehículo de este peso. Sin embargo, su mejor cualidad en el Jarama es la motricidad: incluso en las curvas más cerradas, consigue trasladar la potencia al asfalto sin perder la compostura lo más mínimo.Esa combinación de aceleración, precisión y facilidad de conducción permite completar vueltas rápidas sin que el coche resulte impredecible o demasiado desafiante. De hecho, la eficacia con la que se mueve por el circuito llega a generar una agradable sensación de superioridad frente a muchos de los vehículos que comparten pista con él.Jose Carlos Luque prueba el Alpine A390 en el circuito del JaramaConclusión tras probar el Alpine A390 en el circuito del JaramaAl término de la jornada tengo claro que mi impresión sobre el Alpine A390 ha cambiado por completo. Está claro que pesa 2,2 toneladas y es un coche además alto y largo, pero su mecánica eléctrica de alto rendimiento y una puesta a punto excelente, logran camuflar su masa y su envergadura de forma excepcional. Así, demuestra que no solo puede ser más divertido de lo que imaginas, también resulta más rápido, ágil y eficaz que muchos de los coches de combustión que todos tenemos idealizados pero cuya mecánica se toma sus tiempos para girar en el régimen donde empuja más, saltar de una marcha a otra, etc. En el A390 la entrega de par es máxima, directa, constante... y se transmite al suelo de una manera sobresaliente desde el primer golpe de acelerador. Y esto supone una ventaja frente a deportivos de combustión –digamos– de pura raza, difícil de creer ¡en un trazado tan técnico y revirado como el Jarama! Jose Carlos Luque prueba el Alpine A390 en el circuito del JaramaEs cierto que hablamos de un coche que cuesta 67.500 euros –ayudas aparte–, pero hasta el importe ahora nos parece mucho más asequible que antes teniendo en cuenta el nivel de coches que hemos adelantado en pista. Vamos, en definitiva, todo en descubrimiento.