España se asoma a un momento clave para su industria automovilística. Los últimos anuncios de los grandes grupos internacionales ponen el foco en las fábricas españolas, que apuntan a una recuperación de los volúmenes de producción tras dos años de descensos, hasta cerrar el último ejercicio en 2,27 millones de vehículos. El país se prepara ahora para la llegada de 16 nuevos modelos electrificados hasta 2028, que reforzarán la carga de trabajo de las plantas, contribuirán al mantenimiento y creación de empleo y dibujan el horizonte de una transformación hacia una automoción cada vez más electrificada.Las fábricas españolas de automoción se encuentran entre las más productivas y eficientes de Europa. En el país hay 12 factorías que ensamblan vehículos, pertenecientes a ocho grupos: Ford, Stellantis, Renault, SEAT, Mercedes-Benz, Ebro, Volkswagen e Iveco. Siete de estos grupos han anunciado en los últimos meses la llegada de nuevos modelos que asegurarían el futuro industrial de la automoción española, que representa cerca del 10% del PIB del país. No obstante, la situación es distinta en cada compañía. Mientras la adjudicación de algunos modelos está confirmada, otros, sin embargo, se encuentran todavía en el aire, como el caso de Renault, que ha suspendido la adjudicación de sus cinco modelos electrificados para las fábricas de Valladolid y Palencia mientras no se llegue a un acuerdo con los sindicatos. Asimismo, hay plantas que ya están arrancando la producción, como es la de SEAT en Martorell, la de Volkswagen en Navarra o la de Mercedes en Vitoria-Gasteiz. Almussafes respira tranquila En Valencia, la planta de Ford en España respira aliviada después de que por fin la marca haya puesto nombre y plazos al nuevo modelo que debe garantizar la carga de trabajo para los algo más de 4.100 trabajadores de la factoría de Almussafes. El Bronco empezará a montarse en 2028, con un año de retraso respecto a lo que Ford prometió en 2024, justo cuando dio marcha atrás en sus planes de electrificación en Europa. Almussafes ya ha empezado a negociar el nuevo marco laboral para los próximos años tras dejar atrás esa indefinición. El nuevo SUV garantiza la carga de trabajo de toda la plantilla actual, incluidos el excedente de 1.000 empleos que diariamente no acuden a trabajar por la falta de carga de trabajo, según ha transmitido la empresa. Con el Kuga como único modelo, la planta ensambló apenas 98.000 coches el año pasado, frente a los más de 400.000 que ha llegado a producir. En principio la negociación del nuevo convenio, para el que Ford insiste en más flexibilidad laboral y contención salarial, no debería ser traumática. Desde el sindicato mayoritario, UGT, la intención clara es seguir renovando el acuerdo "por la electrificación", que permitió a la fábrica valenciana sobrevivir frente a la alemana de Saarlouis. Precisamente para capear esa falta de actividad, Ford pactó con el Gobierno central y el autonómico acogerse al mecanismo ERTE RED, que ha permitido aplicar jornadas de paro y el ajuste rotatorio diario a la plantilla con hasta el 90% del sueldo, tanto en la planta como en sus proveedores. Aunque se renueva semestralmente, inicialmente se planificó para todo 2025 y 2026, ya que el próximo año se lanzaría el coche híbrido. Ahora habrá que renegociar ese escudo laboral que supone unas elevadas ayudas públicas para prolongarlo el próximo ejercicio. Todos los indicios apuntan que las 300.000 unidades anuales del nuevo modelo anunciadas en 2024 también se recortarán. Pero en la filial española también se confía en que la nueva hoja de ruta de Ford para Europa reserve algún otro modelo para Almussafes. Desde UGT apuntan que los otros dos podrían encajar perfectamente en la planta valenciana. Un encaje que aún mantiene en el aire otra pieza. Las negociaciones de la multinacional de Detroit con las marcas chinas interesadas en utilizar Almussafes como plataforma productiva. Durante estas semanas la opción de Geely se ha hecho más patente, con contactos con posibles proveedores e incluso la posibilidad de que en lugar de compartir el uso de la planta de Ford el fabricante asiático se haya mostrado dispuesto a comprar una parte para instalar su propia cadena de montaje. Stellantis da trabajo a todas sus plantas Por otro lado, Stellantis, el grupo que produce el mayor volumen de vehículos en España ha asegurado el futuro de sus tres fábricas en Vigo, Zaragoza y Madrid. Las dos primeras con la asignación de su plataforma STLA Small el año pasado, y la última con el anuncio de la producción de dos nuevos modelos de Leapmotor, a la que ha transferido la operación de la planta. La planta madrileña era la última pieza del puzzle que el grupo multinacional había dejado en el aire. Stellantis Villaverde se encontraba produciendo por debajo de las 100.000 unidades y ensambla solo un modelo, el C4 con su variante C4X, cuyo ciclo de vida está próximo a desaparecer. La llegada de estos dos nuevos modelos del segmento D del socio chino del grupo aumentará previsiblemente de nuevo los volúmenes de la planta histórica de la marca Citroën, que este año trabaja a un solo turno y que está previsto que su volumen caiga hasta las 53.400 unidades, según fuentes sindicales. En la planta de Stellantis en Figueruelas (Zaragoza), mientras tanto, las perspectivas son positivas. Las dos líneas de producción con las que cuenta en sus instalaciones van a producir vehículos de las marcas Opel y Peugeot, así como de la china Leapmotor. Actualmente, la factoría fabrica el Opel Corsa, el Peugeot 208 y el Lancia Ypsilon, pero para los próximos años, incluso ya en 2026, una de las principales novedades es la fabricación de los coches de la compañía china Leapmotor. Según ha podido saber elEconomista.es, de momento, está confirmado oficialmente el vehículo C-SUV B10 de Leapmotor, con el que ya se empezará a trabajar este otoño en la planta de Zaragoza y para el que ya están todos los componentes y piezas adjudicados. Y el grupo prevé que se fabrique otro modelo de Leapmotor, el B05, estimándose que se pueda comenzar a producir en 2027. De momento, ya se han cerrado contratos en la industria de la automoción local para la realización de componentes para este modelo y se están realizando las inversiones necesarias para su ejecución. Esta línea de producción, en la que se harán los coches de Leapmotor, se hará otro vehículo más. Está confirmado el Opel C-SUV con batería eléctrica y que se hará sobre la plataforma del grupo Leapmotor, dentro del acuerdo de colaboración entre Stellantis y Leapmotor a través de la joint venture Leapmotor International. Este modelo se calcula que estará ya en marcha en el año 2028. No se descarta que Leapmotor pueda producir más vehículos en Figueruelas. Inicialmente, la compañía habló de cuatro modelos. La empresa asiática tiene numerosos vehículos y está intensificando los contactos con el ecosistema de la automoción de Aragón con el fin de ver cómo puede organizar la cadena de suministro y la fabricación de componentes para lanzar los modelos y también cumplir ese 70% de componentes europeos que pide la Unión Europea. En la otra línea de producción de Figueruelas, está previsto que también se fabriquen novedades. Se trata del nuevo Opel Corsa, su modelo emblemático a lo largo de estos años, y el nuevo Peugeot 2028, modelos que han sufrido un cierto retraso, puesto que se plantearon solo con versión eléctrica, pero se ha hecho un rediseño para que la plataforma sea multienergía. Se calcula que ambos coches puedan fabricarse entre los años 2027 y 2028. Y hay rumores de fabricación por esta misma línea del DS3 (Citroën), pero sin confirmación oficial. Con esta producción, Figueruelas podría recuperar cifras de producción, incluso alcanzar prácticamente la plena capacidad de producción -que ronda el medio millón de coches al año-, superando los 304.459 coches con los que cerró el ejercicio de 2025, con un descenso del 20% sobre 2024. Renault en conflicto con sindicatos Renault afronta un momento decisivo para el futuro de sus plantas en España. A la espera de cerrar un acuerdo sobre el nuevo convenio colectivo, la compañía ha paralizado la adjudicación de su nueva plataforma y de cinco futuros modelos electrificados para sus fábricas españolas, ante la falta de entendimiento con los sindicatos. Pese a ello, las factorías mantienen la vista puesta en los nuevos lanzamientos previstos por el grupo para los próximos años, claves para garantizar su carga de trabajo y competitividad industrial. El Plan Industrial presentado al Comité de Empresa plantea para la factoría de Palencia una nueva gama apoyada en la plataforma eléctrica RGEV, la más avanzada del grupo en tecnología eléctrica y de autonomía extendida. Esa apuesta se traduciría en dos modelos multienergía —eléctrico y eléctrico de autonomía extendida— y un vehículo adicional con tecnología híbrida convencional. En el caso de Valladolid, la propuesta contempla la fabricación de dos nuevos híbridos, una nueva versión de los modelos del segmento B como el Symbioz, el Captur o el Mitsubishi ASX, que se producen en esa fábrica. En Palencia, ahora mismo se ensamblan los coches del segmento C y D de la marca francesa, el Rafale, Austral y Espace. Con cerca de 6.000 trabajadores en sus factorías castellanoleonesas, el quinto plan industrial de Renault supondría carga suficiente para garantizar el futuro y supondría además romper el monopolio que tienen las fábricas francesas en la construcción de vehículos 100% eléctricos, con la que también compiten otras plantas en Marruecos, Rumanía o Turquía. Ahora, el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha convocado a Renault y a los sindicatos a una reunión el próximo martes 26 de mayo con la intención de desbloquear la negociación del convenio colectivo. Los alemanes avanzan con su plan eléctrico Mientras, los grupos alemanes avanzan este año con la producción de nuevos modelos eléctricos. La planta de Mercedes-Benz en Vitoria-Gasteiz comenzará en junio con la producción del nuevo monovolumen eléctrico VLE, sucesor del modelo EQV que llegará a los concesionarios el próximo mes de octubre a partir de 83.768 euros. Una de sus características más destacadas en que su autonomía superará los 700 kilómetros en ciclo WLTP. Por el momento sólo se ofrecerán dos configuraciones. La más sencilla, la VLE 300, combinará una batería de 115 kWh, una potencia de 272 CV y una autonomía de hasta 707 km WLTP. La superior, disponible a partir de septiembre, la VLE 400 4MATIC, contará con 410 CV de potencia, tracción total y la misma batería de 115 kWh. Este nuevo modelo convivirá con la producción de la Vito (con sus dos versiones) y la Clase V cuya producción se mantendrá en motor de combustión, que ya ha reemplazado el nuevo vehículo eléctrico. La VLE se construye sobre la nueva arquitectura modular y escalable de Mercedes-Benz, la VAN.EA (Van Electric Architecture), que en los próximos dos años se va a transformar y ampliar para convertirse en una arquitectura multienergía , y que traerá el sustituto de la Vito y la Clase V a partir de 2028. En Cataluña, mientras tanto, Volkswagen Group anunció el año pasado que los cuatro modelos urbanos asequibles de sus marcas de volumen: Skoda, Cupra y Volkswagen irían a sus fábricas españolas. Por un lado, en Martorell (Cataluña) está arrancando estos meses con la producción del ID.Polo y el Cupra Raval, los cuales ya ha presentado y abierto pedidos. Mientras en Navarra, el grupo ha comenzado con la producción en su planta de Landaben del Skoda Epiq y el nuevo ID.Cross. Ebro ha seguido la estela de anuncios con un nuevo vehículo eléctrico urbano que se fabricará en la planta de Zona Franca de Barcelona a partir de finales de 2026. La compañía, socia del grupo chino Chery, también espera a finales de este año comenzar con las pruebas para que llegue la producción de Omoda/Jaecoo a finales de este año. Estrategia industrial estable La asignación de estos nuevos modelos se interpreta en el sector como una señal positiva para la industria española de automoción. España es actualmente el segundo productor de vehículos en Europa y el noveno a nivel mundial, una posición que el sector aspira a consolidar en un contexto de creciente competencia internacional. Asimismo, cabe resaltar la posición de China en este proceso de reindustrialización del automóvil, cuyas inversiones en el caso de Leapmotor y Chery -y a las que se puede unir SAIC próximamente en Galicia- están siendo fundamentales para impulsar esta transformación. Para la patronal de fabricantes, ANFAC, este tipo de decisiones industriales pueden traducirse en una mayor carga de trabajo para las plantas, así como en el mantenimiento y la creación de empleo. Además, contribuyen a reforzar la posición de España frente a otros polos emergentes de producción, especialmente en Europa del Este, Turquía o Marruecos, que están intensificando su atractivo para la inversión industrial. No obstante, el sector subraya que para consolidar este posicionamiento es clave avanzar hacia una estrategia industrial estable, competitiva y alineada con la transición hacia el vehículo electrificado. En este sentido, el Plan España Auto 2030 se plantea como una hoja de ruta compartida para reforzar la competitividad y el atractivo del país como hub industrial. El objetivo, según las fuentes del sector, es seguir desarrollando las capacidades ya existentes para garantizar que la industria española se mantenga en la vanguardia de la producción de vehículos electrificados en Europa.