El desastroso comienzo de temporada 2026 por parte de Aston Martin, lastrado por la unidad de potencia diseñada por Honda ha supuesto un déficit de kilómetros para los dos pilotos de Aston Martin, que se ha traducido en plantarse en las carreras con mucho menos conocimiento que sus rivales. Los tres primeros Grandes Premios de la temporada fueron clave para la mayoría de pilotos, donde pudieron experimentar de primera mano las complejidades de esta nueva normativa y qué suponía el intentar un adelantamiento y cómo esto te dejaba vendido durante toda la vuelta, razón por la que se llegó a ver un número desproporcionado de adelantamientos, por no llamarlo directamente rebases. Aprender a adelantar en modo 2026De hecho, ya en Miami se pudo ver cómo los pilotos pensaban mucho más el realizar un adelantamiento, algo que aunque atenta directamente contra la esencia de las carreras, es lo que es. La razón no es otra que el aprendizaje adquirido en estas luchas cuerpo a cuerpo, donde han descubierto cómo penaliza la gestión de energía realizar trazadas distintas o sufrir un sobreviraje excesivo en un punto concreto. AUTO-PRIX-F1-USAPero como decía, ni Fernando Alonso ni Lance Stroll han podido experimentar esto, tanto por la falta de kilómetros como por la poca competitividad del monoplaza, que no estuvo nunca en condiciones de luchar con ningún otro rival, más allá de las vueltas iniciales. Y mejor no recordar lo que sufrió Fernando Alonso tras una resalida del coche de seguridad, donde vio como Esto cambió en el pasado Gran Premio de Miami, donde Aston Martin y Honda solventaron el problema de vibraciones y no solo pudieron completar la carrera completa, sino que gozaron de una competitividad que al menos les permitió luchar con los Cadillac, a quienes se cruzaron gracias a una estrategia invertida. Y es que Alonso, presuntamente, se lo jugó todo a permanecer en pista tanto tiempo como fuera posible esperando la llegada de la lluvia para hacer el cambio de neumáticos, ahorrándose una parada. Pero el líquido elemento se negó a hacer acto de presencia y el asturiano finalmente decide hacer su parada en la vuelta 43, pasando a montar goma blanda. F1 Miami Grand PrixFernando Alonso sale de boxes a ocho segundos de Checo Pérez, y el ritmo por vuelta fue demoledor, llegando a recortar casi dos segundos por giro. En la vuelta 47, el Aston Martin ya estaba en lo que antaño se hubiera llamado zona de DRS. Y de ahí en adelante, un intercambio continuo de posiciones, de adelantamientos fallidos. Una ‘master class’ o incluso clases de recuperación, recortando el terreno perdido en este inicio desastroso de año. Batalla a lo largo de seis vueltas A pesar de tener mucha más velocidad, Alonso tuvo que luchar con la complejidad de este nuevo reglamento y su gestión de energía, perdiendo en varias ocasiones la posición que ya tenía ganada. Algunos de estos intentos, incluso vinieron con rapapolvo por parte de dirección de carrera, que le puso un aviso por abusar de los límites de pista. No sería hasta la vuelta 53 cuando Fernando Alonso logró el adelantamiento sobre Checo Pérez y se marchó, poniendo fin a una bonita batalla de seis vueltas con continuos cambios de posición. Algo necesario que el asturiano ya atesora para cuando el Aston Martin gane competitividad y empiece a luchar en la zona media, como se espera que haga en próximas citas.